La Matanza · Buenos Aires

Primera Nacional

Almirante Brown empató 0-0 con Ferro y no aprovechó el hombre de más

El Mirasol igualó sin goles en Isidro Casanova ante un Ferro que jugó con diez desde los 18 minutos del primer tiempo. El regreso del público visitante al Fragata Sarmiento, tras trece años, fue lo más destacado de la jornada.

Por Editor
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Hinchas de Almirante Brown y Ferro en las tribunas del estadio Fragata Sarmiento durante el empate 0-0
Hinchas de Almirante Brown y Ferro en las tribunas del estadio Fragata Sarmiento durante el empate 0-0

Almirante Brown y Ferro igualaron 0-0 este domingo en el estadio Fragata Sarmiento de Isidro Casanova, por la Primera Nacional. El Mirasol no pudo aprovechar que jugó con un futbolista más desde los 18 minutos del primer tiempo, cuando el defensor Federico Tévez fue expulsado por una dura entrada sobre Mariano Santiago. El empate dejó a ambos equipos con sabor amargo.

Para Almirante, la igualdad pesa porque era la chance de acercarse a la cima en la recta final del torneo y no la concretó. Para Ferro, porque Deportivo Morón lo alcanzó en lo más alto de la tabla tras su triunfo ante Racing de Córdoba. El equipo de Andrés Montenegro fue el que más intentó, obligado por la superioridad numérica y por el empuje de su gente, pero lo hizo con pocas ideas.

El desarrollo del partido no estuvo a la altura de la fiesta que se vivió en las tribunas. Con Luciano Pascual y Santiago apagados, sus mejores jugadores, el Mirasol no tuvo sorpresa y empezó a repetirse con pelotazos sin sentido. Pese a eso, en el primer tiempo tuvo una ocasión clara cuando uno de esos envíos largos superó a la última línea del elenco verdolaga y le quedó a Milton Zanotti, quien definió apenas desviado ante la salida de Fernando Monetti.

En el complemento, el equipo de Juan Sara, que se fue expulsado en la segunda etapa y se retiró insultado por los hinchas aurinegros, se replegó, achicó bien los espacios y logró disimular sin problemas el hombre de menos. Prácticamente no cruzó la mitad de la cancha, pero impidió que Brown le generara peligro. Hasta que llegó el último minuto y apareció la jugada que pudo cambiar la historia: una pelota parada muy bien ejecutada por Ulises Abreliano que Javier Martínez cabeceó contra el poste derecho, cuando ya Monetti no tenía nada que hacer. Así se fue la última y la mejor chance de Almirante de quedarse con un triunfo que hubiese sido determinante en la recta final del torneo.

Lo mejor estuvo en las tribunas. Para muchos hinchas del Mirasol, especialmente los más jóvenes, el encuentro ante Ferro quedará en el recuerdo, no por el 0-0 sino por haber vivido un partido con público del rival en la tribuna de enfrente, algo que no ocurría desde hace trece años. La gente de Almirante armó una fiesta gigante: la cabecera local y la platea estuvieron explotadas, y la tribuna del escudo con bastante más gente de lo habitual. La hinchada verdolaga también aportó lo suyo, con unos dos mil hinchas que, envalentonados por la gran campaña del equipo, se dieron el gusto de alentar a Ferro en Casanova.

En síntesis, fue un partido como los de antes, con dos hinchadas, con cantitos, con chicanas de tribuna a tribuna y sin ningún hecho de violencia. El tiempo dirá si esta buena experiencia se repetirá en breve o si solo fue algo excepcional.

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