La Matanza · Buenos Aires

Justicia bonaerense

La Matanza pierde dos fiscales por salud y vuelve a quedar con vacantes

Dos fiscales del Departamento Judicial La Matanza dejaron de ejercer por problemas de salud. La situación reabre el debate sobre la cobertura de cargos en uno de los distritos más grandes de la provincia.

Por Editor
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Fachada de un edificio judicial con la inscripción Poder Judicial
Fachada de un edificio judicial con la inscripción Poder Judicial

Dos fiscales del Departamento Judicial La Matanza dejaron de desempeñar sus funciones de manera habitual por distintas circunstancias de salud, lo que vuelve a generar vacantes en uno de los distritos judiciales más importantes de la provincia de Buenos Aires. Uno de los funcionarios sufrió un accidente cerebrovascular, mientras que la otra fiscal solicitó una licencia por razones psiquiátricas.

Ambos habían asumido sus cargos en septiembre de 2024, cuando el Senado bonaerense aprobó un paquete de 135 pliegos judiciales enviados por el Poder Ejecutivo. Esa tanda de designaciones, que incluyó jueces, camaristas, fiscales, defensores oficiales y jueces de paz de 19 departamentos judiciales, fue presentada como parte de una estrategia para reducir las vacantes existentes en el Poder Judicial bonaerense.

En el caso específico de La Matanza, el listado aprobado incluyó seis agentes fiscales: Sara Beatriz Cáceres, Sebastián Pablo Gallo, Matías Nahuel Marando, Diego Ignacio Rulli, Evangelina Laura Sánchez y Gonzalo Agustín Tarrio Suárez. La incorporación de fiscales para ese distrito tuvo una particular importancia dentro de las negociaciones políticas que rodearon aquel paquete, ya que los pliegos habían comenzado siendo 129 y luego se sumaron nuevos postulantes, varios de ellos provenientes de La Matanza.

Las dos ausencias actuales no implican una renuncia ni una remoción de los cargos, sino licencias y situaciones médicas que impiden la actividad habitual de los funcionarios. Mientras se prolonguen esas circunstancias, el sistema debe disponer los mecanismos correspondientes para garantizar que las investigaciones penales continúen. Las fiscalías tienen a su cargo la investigación de delitos, la recepción y dirección de denuncias, la producción de medidas probatorias y la intervención en procesos penales.

El impacto potencial no es menor en un distrito de las dimensiones de La Matanza, donde la cantidad de causas y denuncias exige una estructura fiscal amplia. Cualquier reducción en la cantidad de funcionarios disponibles puede incrementar la carga de trabajo sobre las fiscalías restantes. El sistema cuenta con mecanismos de subrogancia y reemplazo para evitar que una fiscalía quede paralizada, pero cuando existen varias vacantes simultáneas o las ausencias se extienden en el tiempo, la distribución de expedientes y responsabilidades puede aumentar la presión sobre otros funcionarios.

La situación actual vuelve a poner el foco en la capacidad de la Justicia bonaerense para sostener sus estructuras cuando los titulares de los cargos deben ausentarse durante períodos prolongados. La provincia había avanzado en 2024 con una de las mayores tandas de designaciones judiciales de los últimos años: ese año el Senado aprobó en total 181 pliegos, contabilizando también los 46 cargos aprobados en mayo. Sin embargo, el paso del tiempo muestra que aquella cobertura no constituye una solución definitiva, y La Matanza vuelve a enfrentar el desafío de mantener funcionando sus fiscalías.

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