Australia
Superviviente de la Generación Robada pide apoyo a plan nacional
A sus 88 años, Aunty Lorraine Peeters insta a los gobiernos australianos a respaldar un nuevo plan nacional para los sobrevivientes de la Generación Robada, mientras entran en sus últimos años.
Aunty Lorraine Peeters, de 88 años, recuerda las puertas de metal abriéndose cuando la llevaron de su hogar en la misión Brewarrina, en el noroeste de Nueva Gales del Sur. Fue separada de sus hermanos a los cuatro años y enviada al Hogar de Niñas Aborígenes de Cootamundra, donde permaneció seis años, entrenada como sirvienta doméstica y sometida a un lavado de cerebro sistemático para que se volviera blanca.
Peeters es una de los miles de niños aborígenes que fueron separados de sus familias por el gobierno australiano y las misiones entre 1910 y 1970, conocidos como la Generación Robada. Ahora, insta a los gobiernos australianos a apoyar un nuevo plan nacional para los sobrevivientes, que envejecen y enfrentan sus últimos años con necesidades de reparación y reconocimiento.
El plan propuesto busca proporcionar compensación, servicios de salud y apoyo cultural a los sobrevivientes, así como garantizar que su historia no sea olvidada. Peeters, que ha compartido su testimonio en múltiples ocasiones, enfatizó la importancia de que las generaciones futuras conozcan el trauma infligido.
El gobierno federal australiano aún no ha confirmado su respaldo al plan, pero organizaciones aborígenes y defensores de derechos humanos presionan para que se implemente antes de que sea demasiado tarde para los sobrevivientes de mayor edad.