Salud mental y concientización
Septiembre amarillo: la prevención del suicidio como herramienta clave
Organizaciones de salud impulsan acciones de concientización durante todo el mes. Un especialista de la Asociación Argentina de Salud Mental advirtió que la prevención es la herramienta más importante para reducir los suicidios.
Septiembre se consolidó como un mes de mayor visibilidad para la problemática del suicidio a través de la consigna "Septiembre amarillo". Distintas organizaciones de salud desarrollan durante estas fechas acciones de concientización con el objetivo de promover el abordaje preventivo de un fenómeno que afecta a millones de personas en el mundo. En Argentina, las intervenciones se realizan durante todo el año, aunque los profesionales de la salud mental advierten mayores dificultades para asegurar la atención adecuada.
El país supera el promedio mundial con una tasa de 11,8 suicidios cada 100.000 habitantes, según los datos que se difundieron en el marco de la campaña. La prevención, sostienen los especialistas, constituye la herramienta más importante para reducir esas cifras y requiere una mirada colectiva que exceda el ámbito exclusivamente clínico.
El presidente honorario y miembro fundador de la Asociación Argentina de Salud Mental (AASM), Alberto Trimboli, remarcó que la prevención es central para reducir los suicidios. "Si hablamos del suicidio únicamente cuando ocurre, estaremos llegando tarde", sostuvo el especialista. Según explicó, el suicidio es un fenómeno complejo y multicausal, por lo que resulta insuficiente atribuirlo exclusivamente a una depresión, un diagnóstico psiquiátrico o un hecho puntual. En su análisis intervienen factores individuales y familiares, pero también aspectos sociales, económicos y culturales que influyen sobre la salud mental de las personas.
Trimboli señaló que las políticas públicas tienen un impacto directo sobre el bienestar psicológico de la población. "La propia Organización Panamericana de la Salud plantea que prevenir el suicidio requiere políticas que involucren a salud, educación, trabajo, vivienda, medios de comunicación, organizaciones sociales y comunidades", enfatizó. Entre los principales desafíos, mencionó el aislamiento social, las distintas formas de violencia, la discriminación, las desigualdades económicas y las dificultades para acceder a servicios de salud mental. A esos elementos pueden sumarse situaciones desencadenantes que profundicen el malestar emocional.
Cuando existe un riesgo significativo, indicó el profesional, es fundamental facilitar el acceso a atención especializada, contactar personas de confianza y evitar que quien atraviesa una crisis permanezca solo. Las redes cercanas pueden transformarse así en un puente hacia los dispositivos de atención adecuados. En ese marco, el especialista desmintió uno de los mitos más extendidos: la idea de que hablar sobre suicidio puede incentivar conductas suicidas. Por el contrario, afirmó que abordar el tema de manera responsable contribuye a generar oportunidades de ayuda. "Poder preguntar, escuchar y ofrecer ayuda puede abrir una posibilidad allí donde alguien siente que ya no existen alternativas", señaló.
Otro de los aspectos destacados por el referente de la AASM fue el rol de los espacios comunitarios en la prevención. "Una persona no vive sola", afirmó al referirse a la importancia de las redes familiares, afectivas, educativas y laborales como factores de protección frente al sufrimiento psíquico. En particular, consideró que las instituciones educativas tienen una responsabilidad central en la construcción de entornos de cuidado. Para ello, señaló la necesidad de generar espacios de escucha, capacitar a docentes y establecer circuitos claros de derivación para que estudiantes en situación de vulnerabilidad puedan acceder a la ayuda necesaria.
Trimboli también advirtió sobre la importancia de abordar problemáticas que muchas veces permanecen invisibilizadas y que pueden convertirse en factores de riesgo, como el bullying, las distintas formas de violencia, las apuestas y los conflictos que se desarrollan en entornos digitales. Las acciones de concientización continuarán durante el resto del mes, con actividades de organizaciones de salud orientadas a promover el abordaje preventivo y el acceso a los dispositivos de atención.