Entrevista con el actor matancero
Gastón Cocchiarale: el actor matancero que brilla en la obra de Campanella
El actor Gastón Cocchiarale habla de su presente en la obra de Juan José Campanella, su academia de actuación y su faceta como director.
El actor matancero Gastón Cocchiarale se presenta este sábado a las 21 en el Teatro Universidad con la obra “Empieza con D, siete letras”, dirigida por Juan José Campanella y Cecilia Monti. La comedia, protagonizada por Eduardo Blanco, Victoria Almeida, Cocchiarale y Maru Zapata, propone una historia sobre segundas oportunidades a partir del encuentro entre dos personajes de generaciones distintas en la sala de espera de un consultorio dental.
Cocchiarale, con una trayectoria que incluye cine, series, videoclips y teatro, interpreta en simultáneo a dos personajes: el hijo de Luis y el ex marido de Miranda. En diálogo con este medio, contó cómo llegó a la obra: “Inicialmente, el texto llegó a mí porque soy amigo de Eduardo Blanco hace muchos años. Es un actor al que admiro mucho y nos hemos reunido en varias oportunidades a tomar un café y hablar de la vida. Entonces, en una de esas charlas, me comentó sus proyectos y en lo que estaba trabajando, a partir de ahí me dijo que haga el casting con Campanella para esta obra porque le gusta mi labor”.
Sobre el trabajo con el reconocido director, Cocchiarale destacó: “Me sentí muy acompañado y bien dirigido por un maestro como lo es Campanella. Para mí, es un sueño trabajar junto a él porque crecí mirando sus películas, lo admiro profundamente, entonces cada sugerencia, marca o diálogo o consejo que me dijera lo tomo como una masterclass”. Además, valoró la impronta del director: “Campanella no solo es director sino autor. Hay un sello muy particular donde todos sabemos que, si uno va a ver una obra de Campanella, sabe que va a llorar, reír y emocionarse”.
El actor también se refirió a los castings, un tema que lo atravesó a lo largo de su carrera. “Al principio de mi carrera yo sufría mucho los castings, me han rechazado muchas veces, me frustraba y me ponía muy nervioso esa situación de evolución… los odiaba y no la pasaba bien. Un día comprendí que tenía que amigarme, que tenía que transitarlo de otra manera porque, de lo contrario, sería un sufrimiento permanente”, confesó. Hoy lo encara con otra perspectiva: “Lo doy todo y con mucha ilusión; lo encaro con positivismo y, si no quedo, trato de que no sea un ancla que me duela o una herida”.
Fuera del escenario, Cocchiarale dirige su propia academia de actuación, “Creer es crear”, donde transmite su filosofía: “Lo principal y fundamental es jugar, hay que romper con los pudores. Tengo la filosofía de que no hay buenos o malos actores, creo que hay personas con más bloqueos que otras”. Además, se desempeña como director y dramaturgo en el circuito teatral independiente, con obras como “Amantes, casados y desconocidos”, “Esto es tan solo la mitad de todo aquello que me contaste”, “El juego”, “Un rincón en un mundo” y “Digan whisky”.
“Empecé a dirigir obras porque soy bastante inquieto y me gusta mucho transitar experiencias nuevas. Me interesa conocer todas las aristas que componen el arte teatral. Buscar experiencias me motiva mucho, me genera mucho deseo y, a su vez, todo me va nutriendo”, aseguró. Y agregó: “Para mí esto es un oficio. No creo en la magia, ni en el destino, creo en el trabajo y eso para mí rige todo en mi vida, tanto como actor, como director. Yo no le exijo tanto al resultado, le exijo al proceso, porque sé que si le exijo al proceso el resultado de alguna manera va a venir”.
Las entradas para la función se pueden adquirir en la boletería del Teatro Universidad de martes a viernes de 10 a 20, sábados y domingos de 14 a 20, o a través de Ticketek.