Beato argentino
Fray Mamerto Esquiú: la vida del beato catamarqueño y su corazón robado dos veces
Nacido en 1826 en Catamarca, el fraile franciscano fue un destacado orador y obispo de Córdoba. Su corazón, conservado tras su muerte en 1883, fue robado en dos ocasiones.
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Fray Mamerto Esquiú: la vida del beato catamarqueño y su corazón robado dos veces
Fray Mamerto Esquiú, el fraile franciscano nacido en Catamarca en 1826 y beato desde 2021, tuvo una vida marcada por la predicación, la humildad y un corazón que fue robado dos veces. Su muerte en 1883, envuelta en sospechas de envenenamiento, derivó en la conservación de su corazón, que hoy es una reliquia venerada.
Esquiú nació el 11 de mayo de 1826 en Piedra Blanca, a 15 kilómetros de la capital catamarqueña. Hijo de Santiago Esquiú, un catalán, y María de las Nieves Medina, desde pequeño usó el hábito franciscano por una promesa de su madre. A los 9 años ingresó como novicio en el colegio franciscano, donde estudió latín, filosofía y teología. Se ordenó sacerdote a los 22 años y celebró su primera misa el 15 de mayo de 1849.
Su fama como orador creció rápidamente. En un sermón del 9 de julio de 1853, instó a acatar la Constitución Nacional, lo que llevó al vicepresidente de la Confederación a mandar imprimir y distribuir sus palabras. Fue diputado en la primera legislatura de Catamarca, donde impulsó la educación y la libertad de prensa. Para escapar de la popularidad, en 1862 partió a misionar a Tarija, Bolivia, y luego viajó a Tierra Santa. En 1879, el papa León XIII lo nombró obispo de Córdoba, cargo que aceptó tras negarse inicialmente.
Como obispo, se dedicó a los pobres y recorrió su diócesis en segunda clase. El 10 de enero de 1883, durante una gira pastoral, falleció en la posta del Pozo del Suncho, en La Rioja, a los 56 años. Su cuerpo fue embalsamado y, ante sospechas de envenenamiento impulsadas por el presidente Julio A. Roca, se le realizó una autopsia. Los médicos hallaron una hernia intestinal pero no veneno, y conservaron su corazón por su excelente estado. El médico Telémaco Susini cuestionó el informe, sugiriendo que ocultaba la verdad.
El corazón de Esquiú fue entregado al convento de San Francisco en 1883 y trasladado a su casa natal en 1989. Fue robado por primera vez en 1990 y recuperado días después. En 2008, fue sustraído nuevamente; un detenido afirmó haberlo tirado a la basura. En el convento de San Francisco se conservan una vértebra y una falange. La beatificación de Esquiú se produjo el 4 de septiembre de 2021, tras reconocerse un milagro: la curación inexplicable de una recién nacida con osteomielitis femoral grave.