Salud en Reino Unido
El NHS gasta cifra récord en tercerizar análisis de escáneres
El sistema de salud británico destinó 241 millones de libras a empresas privadas para interpretar tomografías y resonancias, según una investigación. Médicos advierten que la falta de radiólogos propios encarece el servicio.
El sistema de salud público de Reino Unido (NHS) gastó una cifra récord de 241 millones de libras esterlinas en la tercerización del análisis de escáneres de diagnóstico, según una investigación publicada este lunes. El monto, destinado a empresas privadas para interpretar tomografías computadas (CT) y resonancias magnéticas (MRI), refleja la creciente incapacidad de los hospitales para realizar esas tareas por falta de personal.
Radiólogos consultados calificaron el gasto como “descontrolado” y señalaron que responde a una falla en la planificación de recursos humanos. “Estamos pagando precios récord por informes de menor calidad porque no se formaron suficientes médicos especialistas”, indicaron fuentes del sector. La investigación, difundida por medios británicos, muestra que el NHS recurre cada vez más a firmas externas para cubrir la demanda de diagnósticos por imágenes.
El incremento en la tercerización se produce en un contexto de saturación del sistema público, con largas listas de espera y una carga laboral creciente sobre los radiólogos del NHS. Los informes externos, según los especialistas, suelen ser menos detallados y pueden retrasar la atención de los pacientes. Organizaciones médicas vienen advirtiendo desde hace años sobre la necesidad de aumentar las plazas de formación en radiología.
El gobierno británico aún no se pronunció oficialmente sobre los hallazgos. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Salud reconocieron que el gasto en outsourcing “es insostenible” y que se están evaluando medidas para reforzar la plantilla interna. La investigación coincide con reportes previos que indican que el NHS enfrenta un déficit de al menos 1.000 radiólogos.
El caso reabre el debate sobre la privatización encubierta de servicios sanitarios en Reino Unido. Mientras tanto, los pacientes continúan esperando semanas o meses para obtener resultados de estudios que, en teoría, deberían procesarse en días.