Juicio en Málaga
El exmarido de Lucía Garrido insiste en legítima defensa por muerte de dos hombres
El acusado, ya condenado por el asesinato de su exmujer en 2008, declaró ante el jurado que actuó para proteger su vida cuando dos hombres armados ingresaron a su finca un año después.
El exmarido de Lucía Garrido, condenado por el asesinato de la mujer en Alhaurín de la Torre (Málaga) en 2008, declaró este jueves ante el jurado que actuó en legítima defensa cuando mató a tiros a dos hombres que entraron en su casa en 2009. Así lo informó su abogado, Guillermo Smerdou, quien señaló que su cliente relató los hechos y sostuvo que temió por su vida al encontrarse con los dos individuos armados en el interior de su finca, después de que le dispararan.
Tras la declaración del acusado, las partes mantuvieron sus posiciones. La Fiscalía y la defensa consideran que corresponde aplicar la eximente completa de legítima defensa, mientras que las acusaciones particular y popular niegan esa circunstancia y piden penas de prisión. Este viernes se presentarán los informes finales.
Los hechos ocurrieron en abril de 2009, un año después del asesinato de Lucía Garrido en la misma finca, por el cual el acusado ya fue condenado, aunque la sentencia está recurrida ante el Tribunal Supremo. Según la Fiscalía y la defensa, dos hombres de origen colombiano llegaron a la finca con armas de fuego para sustraer una supuesta cantidad de droga que creían que el acusado guardaba allí. Al escuchar un ruido, el acusado salió al jardín con una escopeta y los hombres le dispararon. En respuesta, efectuó dos disparos que alcanzaron a las víctimas, causándoles la muerte.
En cambio, las acusaciones particulares y populares sostienen que el acusado sabía del asalto y esperó camuflado hasta que los hombres estuvieron cerca, momento en que abrió fuego. Por ello, lo acusan de asesinato u homicidio sin atenuantes, y solicitan entre 20 y 25 años de prisión por cada muerte.
El juicio continúa este viernes con los informes finales, y luego el jurado deberá deliberar sobre la culpabilidad y la posible aplicación de la legítima defensa.