México
Activistas instalan lona contra Sheinbaum en el Zócalo por presunto pacto de impunidad
El colectivo Mexicanos al Grito de Paz intentó colocar una lona frente a Palacio Nacional que acusa a la presidenta de proteger a narcogobernantes. El reclamo surge tras la imputación en EE.UU. del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Integrantes del colectivo Mexicanos al Grito de Paz intentaron colocar este jueves una lona frente a Palacio Nacional, en el Zócalo de la Ciudad de México, con el mensaje: “Claudia Sheinbaum protege narcogobernantes. Presidenta: rompa el pacto de impunidad”. La pancarta incluía fotografías de la mandataria junto al gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya. Según denunciaron en redes sociales, personas identificadas como “reventadores” impidieron la instalación y se llevaron la lona.
El caso de Rocha Moya marca un parteaguas: es la primera vez que se acusa a un gobernador en funciones de presuntos vínculos con un cártel, en este caso la facción “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa. “Les molesta que se sepa la verdad”, escribió el colectivo. “Se llevaron la lona, que bueno que la tengan; a ver si así la leen una y otra vez y rompen el pacto político criminal. No pararemos, somos Mexicanos al Grito de Paz”.
El timing no es casual. El pasado 29 de abril, la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York formalizó cargos contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses. Los cargos incluyen conspiración para importar fentanilo, heroína y cocaína hacia Estados Unidos, posesión de armamento de grado militar y corrupción institucional en favor del Cártel de Sinaloa. Las penas mínimas oscilan entre 50 años de prisión y cadena perpetua.
La oposición y organizaciones civiles exigieron acción al gobierno federal. Sin embargo, la Fiscalía General de la República (FGR) informó que la solicitud de detención provisional con fines de extradición enviada por Estados Unidos presenta deficiencias que impiden su trámite en México, y solicitó al Departamento de Justicia que envíe “las pruebas y documentos necesarios” que respalden los señalamientos. La presidenta Sheinbaum remarcó que la extradición solo debe proceder si hay “pruebas contundentes e irrefutables”.
La postura del gobierno ha sido clara: ningún funcionario puede ser perseguido sin evidencia sólida, y enmarca la presión de Washington como una forma de injerencia que vulnera la soberanía nacional. El caso convirtió la nueva política antidrogas de Donald Trump en una trampa inmediata para Sheinbaum: o cobija al exgobernador morenista, o cede ante la presión estadounidense para detenerlo y extraditarlo. La información continúa en desarrollo.