Día del Empresario Nacional
CGERA: el mal momento económico ya no es un error, sino una decisión
El presidente de la CGERA, Marcelo Fernández, cuestionó las políticas del Gobierno y aseguró que el cierre de empresas supera las 30.000 si se descuentan las aperturas.
En el marco del Día del Empresario Nacional, distintas cámaras y confederaciones empresarias se manifestaron este jueves en la Plaza de Mayo para reclamar al Gobierno nacional políticas públicas que reviertan la crisis del sector. Entre los reclamos, pidieron atenuar los cierres de unidades productivas y el creciente desempleo.
El presidente de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), Marcelo Fernández, cuestionó con dureza las políticas económicas oficiales y aseguró que el mal momento del país ya no responde a un error de diagnóstico. “No se puede errar un pronóstico dos años y medio”, sostuvo en declaraciones a Radio Universidad.
Fernández afirmó que las cifras oficiales sobre cierre de empresas no reflejan la magnitud real del problema. “Se habla de que cerraron 30.000 compañías en el Gobierno de Javier Milei, pero el número es mucho mayor porque las 30.000 son en el debe y el haber, es decir, contando las que abrieron”, explicó. Y agregó: “Calculamos que, en promedio, quedan desempleados diez trabajadores por cada empresa que cierra”.
El dirigente también remarcó la asimetría entre las empresas que desaparecen y las que se crean. “Hay que tener en cuenta la magnitud de las empresas que cierran. Por ejemplo, cerró Peabody, que tenía 900 empleados, y capaz que abrió una PyME, con tres”, detalló. En ese marco, lanzó una ironía sobre las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo: “Los tarados que damos laburo, como dice el ministro de Economía, somos las industrias, y, después, nuestros primos hermanos, los comercios”.
Otro de los ejes del reclamo fue el aumento de las importaciones. Fernández señaló que “hoy aumentó el diez por ciento la importación mensual, pero de porquerías”. Aclaró que no se trata de una apertura comercial, sino de una facilitación: “Lo que hubo es una facilitación de importaciones, con menos controles”. En ese sentido, advirtió que “es imposible esperar una reactivación con las ideas del Gobierno nacional porque estamos compitiendo en forma desleal con las importaciones”.
El presidente de la CGERA se mostró pesimista sobre el corto plazo y explicó la lógica oficial que, según él, frena la recuperación: “El Gobierno dice que no quiere inflación. Y cree que, si nosotros tenemos demanda, se le va a disparar el IPC”.