Fútbol y memoria en Isidro Casanova
A 25 años del Almirante Brown-Ferro que se jugó el 11-S
El partido postergado por la tercera fecha de la B Metropolitana se disputó el mismo día del atentado a las Torres Gemelas. Este domingo, ambos equipos vuelven a cruzarse, 25 años después.
El 11 de septiembre de 2001, mientras el fuego consumía los hierros de las Torres Gemelas en Nueva York y los medios de todo el planeta apuntaban sus lentes a Estados Unidos, una pelota saltaba de un lado al otro en Isidro Casanova. Almirante Brown y Ferro Carril Oeste jugaban un partido postergado por la tercera fecha de la B Metropolitana en el estadio Fragata Sarmiento. Para muchos hinchas de ambos clubes, la asociación con aquella jornada es instantánea: estaban en la cancha.
Este domingo, 25 años después, ambas parcialidades volverán a encontrarse en el mismo escenario. La coincidencia excede la fecha: por entonces, Ferro también ostentaba el primer lugar en la tabla, una categoría inferior a la que ambos disputan ahora. El contexto internacional, en cambio, no admite comparación. Aquel atentado cambió para siempre las coordenadas y los paradigmas del mundo entero.
El partido terminó 1 a 1, con gol de Cols para el Mirasol y un tanto en contra de Lago Estalote para Ferro. Fue un empate opaco que solo sirvió para engrosar el historial. Ese martes, a pleno sol, el estadio matancero no mostró una gran concurrencia como la que se espera para este fin de semana. Ir a la cancha de visitante era una mera costumbre y, se sabe, nunca se valora lo cotidiano. La jornada laborable conspiró contra la afluencia de gente, pero tampoco era para dramatizarlo: al año siguiente iba a haber otra oportunidad.
El mundo cambió, claro. Ahora se celebra con bombos y platillos, como si fuera una gesta heroica, que un partido de fútbol se juegue con los hinchas de los dos equipos. Y más para Almirante Brown, que se había desacostumbrado, por una violencia endógena, a vivir ese folclore que hoy se añora.
Creer o reventar: ese partido inolvidable para ambas hinchadas también sirvió de escenario para un reclamo más actual que nunca. Según apuntan las crónicas de la época, los dos equipos posaron para la foto clásica con una bandera que decía: “Defendamos la educación pública”.
La historia volverá a cruzarlos este domingo, con diferencias y semejanzas. Nada volvió a ser como era, pero la memoria los reunirá en el mismo lugar, en las mismas tribunas, de hace 25 años.