Tensión en el mar Báltico
Rusia exhibe poderío naval en el Báltico para proteger su flota fantasma
Moscú realiza maniobras militares para resguardar sus buques que exportan petróleo evadiendo sanciones. El riesgo de incidentes con fuerzas europeas crece.
Rusia desplegó ejercicios navales en el mar Báltico para mostrar su capacidad de proteger la llamada “flota fantasma”, un conjunto de buques que exporta petróleo ruso evadiendo las sanciones internacionales. Las maniobras ocurren en un contexto de máxima tensión con los países europeos ribereños.
Según informaron fuentes militares, los juegos de guerra incluyeron el despliegue de fragatas, submarinos y aviones de combate. El objetivo es disuadir cualquier intento de interceptar los cargueros que transportan crudo ruso, muchos de los cuales navegan con banderas de conveniencia y sin cumplir las normativas internacionales.
La “flota fantasma” se ha convertido en una herramienta clave para que Moscú mantenga sus ingresos petroleros pese al embargo de la Unión Europea y el tope de precios impuesto por el G7. Se estima que cientos de buques operan en esta flota, a menudo con seguros deficientes y apagando sus sistemas de identificación.
Los ejercicios navales rusos aumentan el riesgo de incidentes con las marinas de países como Suecia, Finlandia, Polonia y los estados bálticos, que han reforzado su vigilancia en la zona. En las últimas semanas se registraron varios acercamientos peligrosos entre buques militares rusos y occidentales.
Analistas consultados señalaron que la estrategia rusa busca proteger una fuente vital de financiamiento para la guerra en Ucrania. Sin embargo, advierten que cualquier choque accidental podría escalar rápidamente y derivar en un conflicto directo con la OTAN.