La Matanza · Buenos Aires

Salud y abastecimiento de fármacos

Pacientes con Parkinson reclaman por la falta de medicación esencial

La comunidad de pacientes exige la regularización de levodopa y carbidopa, insumos críticos para sostener la autonomía motriz. Denuncian falta de respuestas oficiales desde junio.

Por Editor
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Pacientes con Parkinson durante un reclamo por la falta de medicación
Pacientes con Parkinson durante un reclamo por la falta de medicación

Pacientes con Parkinson reclamaron la regularización del abastecimiento de levodopa y carbidopa, los fármacos esenciales para el tratamiento de este trastorno neurodegenerativo crónico. El faltante se registra desde junio de este año, cuando la comunidad de pacientes comenzó a efectuar los reclamos correspondientes ante las autoridades sanitarias.

La demanda apunta a garantizar la continuidad de un tratamiento del que depende la movilidad diaria de quienes viven con la enfermedad. Eugenia López Ardiles, paciente con Parkinson, explicó que el medicamento comercializado como Lebocar, que combina levodopa y carbidopa, resulta indispensable para la vida cotidiana. Según señaló, de ese fármaco depende la autonomía del cuerpo y la posibilidad de moverse durante el día.

López Ardiles recordó que el Parkinson consiste en un déficit de dopamina y que la medicación permite que cada paciente sostenga sus propios movimientos. En declaraciones a Radio Universidad, advirtió además que, después del Alzheimer, el Parkinson es la enfermedad que más personas padece en el país y que se detecta cada vez más en gente joven. A partir de los 50 años, indicó, la patología se vuelve mucho más agresiva.

Respecto de la evolución del desabastecimiento, la paciente relató que durante un tiempo la medicación ingresó, pero luego se volvió a cortar. Lo que más duele, sostuvo, es la falta de respuestas, porque ninguna autoridad sanitaria ofrece una explicación. En ese marco, criticó la falta de empatía de las autoridades y remarcó que el Estado debería garantizar la previsibilidad en tratamientos crónicos de este tipo. Agregó que elevaron notas al Ministerio de Salud de la Nación, pero que todavía no recibieron una respuesta favorable.

Ante la escasez, los pacientes armaron redes de contención para cubrir la medicación y continuar con los tratamientos. López Ardiles contó que la semana pasada se enteraron del fallecimiento de una persona que dejó seis cajas y que, a través de ese mecanismo, las hacen llegar a quien más las necesita. Aclaró, de todos modos, que se trata solo de una solución del momento.

Sobre el origen del problema, señaló que el medicamento está monopolizado por dos laboratorios: Pfizer a nivel internacional y Bagó en el territorio nacional. Como falta el que viene de afuera, toda la gente está comprando el nacional, lo que hace que también escasee el producido por el laboratorio local. Si bien la droga es la misma, los componentes de elaboración son diferentes, y dijo saber de personas que sufren efectos adversos por el consumo del medicamento nacional.

Consultada por los síntomas, López Ardiles aclaró que no se manifiestan de manera lineal en todas las personas. Lo primero que aparece, describió, son sensaciones leves de rigidez en manos, pies y brazos. En su caso, empezó con hormigueos en el pie izquierdo que continuaron en la mano izquierda hasta que, durante la pandemia, quedó inmovilizada de ese lado. La sensación, graficó, es como si le hubiesen soldado alguna parte del cuerpo.

Más allá del reclamo por la medicación, López Ardiles es creadora del movimiento Bailar la vida, con el objetivo de cambiar la perspectiva de abordaje de la enfermedad. Definió esa iniciativa como un camino a la salud y vinculó el baile con la dopamina, una de las hormonas del disfrute. Aclaró que no se trata de romantizar la enfermedad, pero consideró que la actitud es un factor determinante para enfrentar cualquier desafío. En lo personal, dijo, una de sus herramientas para salir adelante fue el baile, aunque remarcó que hay gente que la está pasando muy mal y para quien la medicación se hace absolutamente necesaria.

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