La Matanza · Buenos Aires

Mercado inmobiliario

Lotes desde US$25.000: dónde comprar en barrios cerrados del GBA

La demanda de terrenos en countries se mantiene firme, con precios que van desde los 25.000 dólares en el sur hasta más de un millón en zonas premium del norte.

Por Editor
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Vista aérea de un barrio cerrado con lagunas y casas rodeadas de verde
Vista aérea de un barrio cerrado con lagunas y casas rodeadas de verde

Comprar un lote en un barrio cerrado sigue siendo una opción vigente para quienes buscan un entorno verde y seguro, aunque el perfil del comprador se volvió más selectivo. La oferta se concentra en el corredor norte del Gran Buenos Aires, con Pilar, Tigre y Escobar como ejes, pero también crece en el sur, especialmente en Canning, donde los precios son más accesibles.

Según especialistas del sector, la migración hacia countries se mantiene estable después del boom pospandemia. “La vorágine de la pandemia frenó, pero las personas siguen eligiendo los barrios por estilo de vida”, afirmó Alice Pfeiffer, broker de Achaval Cornejo. La demanda es más racional y exige amenities completos: canchas, piletas, caballerizas, colegios y hasta supermercados dentro del barrio.

En el norte, los valores varían según la zona. En San Isidro, los lotes arrancan en US$200.000 y pueden superar el millón de dólares. En Nordelta, los precios rondan entre US$500 y US$900 por metro cuadrado. En Pilar, un lote en Tortugas Country Club de 1125 m² cuesta US$580.000, mientras que en Estancias del Pilar se consigue por US$95.000. En Escobar, en Puertos, un lote al lago central de 1000 m² está entre US$500 y US$600 el m².

En el sur, Canning se posiciona como alternativa más económica. Allí, lotes de 600 m² promedio se encuentran desde US$25.000 hasta US$400.000. Por ejemplo, en Saint Thomas Chico los precios rondan los US$75.000, y en barrios como La Magdalena o Puebla Canning hay opciones desde US$45.000. “Hoy la demanda de lotes fue menor en 2025 porque la gente se inclinaba a comprar casas construidas”, señaló Claudia Madrid, gerente de Plataforma Canning en Toribio Achával.

La decisión entre lote o casa terminada está condicionada por el alto costo de la construcción. “Comprar un lote es un buen negocio porque hay reventas a buen precio, y conviene esperar a que baje el metro cuadrado de obra”, explicó Pfeiffer. Sin embargo, existen proyectos que ofrecen casas llave en mano, como Aluen, en la autopista Ezeiza-Cañuelas, donde una vivienda de 172 m² sobre lote de 700 m² se financia con un anticipo de US$58.000 y 180 cuotas ajustables por CAC.

Los compradores son mayoritariamente usuarios finales (70% de las operaciones), según Alan Flexer, de Narvaez. Predominan familias con hijos pequeños y mayores de 60 años con “nido vacío”. Las expensas, aunque variables, no son determinantes: “En la Ciudad también se pagan si vivís en un edificio”, comparó Pfeiffer. La tendencia apunta a lotes más eficientes, de 500 a 600 m², para reducir costos de mantenimiento sin perder calidad de vida.

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