Mundial 2026
La NASA monitorea el Estadio Azteca por movimientos del terreno
El estadio mexicano, sede del partido inaugural del Mundial 2026, presenta fisuras y desprendimientos de concreto. La agencia espacial estadounidense analiza posibles riesgos estructurales.
La NASA monitorea el Estadio Azteca de la Ciudad de México debido a movimientos del terreno que podrían afectar su estructura. El recinto, que será sede de varios partidos del Mundial 2026, incluido el inaugural el 11 de junio, presenta daños visibles en su interior, con fragmentos de concreto desprendiéndose de distintas partes de la construcción.
La agencia espacial estadounidense utiliza tecnología de radar satelital para detectar deformaciones en el suelo y la infraestructura. Aunque no se han reportado riesgos inmediatos, las autoridades locales y los organizadores del torneo siguen de cerca la evolución de las fisuras.
El Estadio Azteca, inaugurado en 1966, ya fue sede de los Mundiales de 1970 y 1986. Su capacidad supera los 87.000 espectadores, lo que lo convierte en uno de los estadios más grandes del mundo. Los trabajos de mantenimiento y refuerzo estructural se intensificaron en los últimos meses, pero los movimientos del terreno complican las tareas.
Especialistas en ingeniería sísmica consultados señalaron que la Ciudad de México está construida sobre un antiguo lago, lo que hace que el suelo sea particularmente inestable. La combinación de hundimientos diferenciales y la antigüedad del estadio podría explicar los desprendimientos de concreto.
La FIFA, en tanto, confirmó que supervisa las condiciones del estadio junto con las autoridades mexicanas. Hasta el momento, no se evalúa un cambio de sede para los partidos programados.