La Matanza · Buenos Aires

Informe del CEPA sobre la crisis industrial

La industria se derrumbó 10,2% desde la asunción de Milei

Un informe del Centro de Economía Política Argentina reveló que la producción industrial cayó 10,2% desde diciembre y que cuatro de cada diez máquinas están paradas. En el mismo período se cerraron 4.020 empresas.

Por Editor
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Fábrica con máquinas detenidas y operarios en un galpón industrial
Fábrica con máquinas detenidas y operarios en un galpón industrial

La producción industrial argentina se desplomó 10,2 por ciento entre la asunción de Javier Milei y junio pasado, según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) elaborado en base a datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El uso de la capacidad instalada se ubicó en 59,1 por ciento, lo que implica que cuatro de cada diez máquinas del sector están paradas.

El mismo relevamiento, que toma cifras de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), registró en ese período el cierre de 4.020 empresas, equivalentes al 8,1 por ciento del total, y la destrucción de 97.312 puestos de trabajo registrados, el ocho por ciento del empleo del sector. El cuadro se da en un contexto de cierres de fábricas en todo el país y de aumento del desempleo.

Entre las causas que el CEPA identifica como origen de la caída aparece en primer lugar la apertura importadora. De acuerdo a datos del INDEC, en el primer semestre del año se registraron 5.362 millones de dólares en importaciones de bienes de consumo, el semestre con el índice más alto de toda la serie histórica. Esa apertura representa, según el informe, una competencia desleal para el mercado interno.

En la misma línea, el Gobierno derogó el Compre Nacional, lo que generó menos demanda para las empresas locales, y cerró la Secretaría PYME, con lo que las pequeñas y medianas empresas quedaron sin interlocutor. El CEPA señala que esas firmas representan el 98 por ciento de las compañías del país y generan más del 70 por ciento del empleo.

El informe también menciona la derogación del PRODEPRO, que establecía una política de Aportes No Reembolsables para empresas que abastecen a sectores estratégicos de la industria, y la eliminación de los créditos productivos para la inversión en PyMEs, entre ellos los créditos subsidiados del Banco Nación y el BICE. A eso suma los aumentos de tarifas de luz y gas, que se volvieron impagables para talleres y pequeñas industrias.

Como último punto, el CEPA apunta al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que otorga beneficios a enclaves extractivos y exportadores en lugar de a la industria. El informe no detalla proyecciones sobre la evolución del sector para los próximos meses.

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