Vigilancia marítima
La Armada lanzó el operativo Mare Nostrum XI para combatir la pesca ilegal en el Atlántico Sur
El patrullero ARA Contraalmirante Cordero partió desde Mar del Plata para iniciar la campaña que busca proteger la Zona Económica Exclusiva argentina de la pesca ilegal extranjera.
Argentina
La Armada lanzó el operativo Mare Nostrum XI para combatir la pesca ilegal en el Atlántico Sur
La Armada Argentina puso en marcha la Operación Mare Nostrum XI, una campaña de vigilancia en el Atlántico Sur destinada a frenar la pesca ilegal extranjera. El patrullero oceánico ARA Contraalmirante Cordero zarpó desde la Base Naval Mar del Plata el domingo 3 de mayo, según informó el Ministerio de Defensa.
El operativo es coordinado por el Comando Conjunto Marítimo, dependiente del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, y busca proteger la Zona Económica Exclusiva Argentina. Desde la cartera de Defensa explicaron que se trata de “un despliegue de alta intensidad operativa que combina patrullaje naval y vigilancia aérea para garantizar un control más efectivo sobre los espacios marítimos bajo jurisdicción argentina”.
El ARA Contraalmirante Cordero funciona como centro de control y lleva a bordo integrantes de la Agrupación Buzos Tácticos, un equipo especializado en abordajes e inspecciones a embarcaciones sospechosas, incluso en condiciones adversas. El despliegue naval se complementa con vigilancia aérea de largo alcance: desde la Base Aeronaval Trelew, los aviones Lockheed P-3C Orion de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración aportan sensores avanzados para detectar embarcaciones en alta mar. También participan los Beechcraft B200 de la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima, con base en la Base Aeronaval Punta Indio, que realizan patrullajes cercanos y seguimiento de objetivos.
La operación pone especial atención en las flotas extranjeras que operan cerca de la milla 201, el límite exterior de la Zona Económica Exclusiva argentina, donde cada año se concentran decenas de buques pesqueros. Entre los principales objetivos de monitoreo se encuentran los buques poteros, dedicados a la captura de calamar, y los arrastreros que explotan la merluza. También se controla la actividad de buques tanque y “reefers”, embarcaciones frigoríficas que permiten a las flotas permanecer largos períodos en alta mar.
Durante cada jornada se realizan procedimientos de identificación, registros fotográficos y recopilación de datos técnicos sobre las embarcaciones detectadas. Esa información se incorpora a la base de datos táctica del Comando Conjunto Marítimo, lo que permite un seguimiento histórico del comportamiento de las flotas en el Atlántico Sur. Con esta campaña, la Argentina refuerza su estrategia de vigilancia marítima y ratifica su compromiso con la defensa de los recursos pesqueros y la soberanía en sus aguas jurisdiccionales.