Fenómeno digital
Influencers creados con IA: cómo ganan millones sin existir
Avatares ultrarrealistas generados por inteligencia artificial conquistan redes sociales y acuerdos millonarios con marcas, mientras la demanda de contenido supera la capacidad humana.
La inteligencia artificial (IA) está transformando el mundo de los influencers. Avatares sintéticos, que no existen físicamente, generan millones de dólares en ingresos a través de contratos publicitarios y acuerdos con marcas en plataformas como Instagram y TikTok. El fenómeno, que comenzó hace casi una década, se masificó con el acceso democratizado a herramientas de IA generativa.
Según explicó el especialista Tomás Balmaceda en Infobae en Vivo Al Mediodía, los influencers virtuales ya forman parte del ecosistema digital desde 2016. "Hace diez años que estamos rodeados de estos influencers hechos sintéticamente, hechos por inteligencia artificial", señaló. Entre los primeros casos destacó a Lil Miquela, una joven afrodescendiente creada en 2016 que logró acuerdos con Prada y Calvin Klein, y participó en eventos globales dando entrevistas.
En España, la agencia The ClueLess creó a Aitana Fit después de malas experiencias con influencers humanos. "Los influencers trataban muy mal a la agencia. Faltaban, no querían laburar, pedían mucha guita. Entonces dijeron 'No', con estos influencers humanos no podemos, probemos con una que sea virtual", relató Balmaceda. También mencionó a Zhaian Yong, un cantante con más de 300.000 seguidores en Instagram, desarrollado por el canadiense Luke Thierry.
El avance del deepfake y las aplicaciones simples permitieron que millones de usuarios crearan perfiles ficticios. En Facebook, el grupo Buddies in AI reúne a mujeres mayores de 40 años que comparten trucos para mejorar imágenes. Un caso emblemático es Isabella, una influencer blanca de veinte años operada por una ama de casa afroamericana de 45 años. "Descubrió que, si en vez de mejorar las fotos, creaba una imagen de cero la iba a hacer blanca porque iba a generar más dinero", explicó Balmaceda.
La demanda constante de contenido en TikTok e Instagram impulsó la popularidad de estos avatares. "Hoy hay una demanda de contenido en las plataformas que los humanos no podemos dar cuenta. Se sospecha que en TikTok y en Instagram hay mucho más contenido hecho por inteligencia artificial porque estamos consumiendo mucho más", detalló Balmaceda. Los seguidores de estos avatares conocen su naturaleza sintética, pero igual los siguen.
Las marcas ya integran avatares en eventos mediáticos. En la premiere de "El diablo viste a la moda 2" en Estados Unidos, aparecieron los influencers virtuales Santos Walker y Caleb Ellis, dos hombres musculosos que se colaron en la alfombra roja. "La gente se los creyó. Muchísimos medios dieron la foto, incluso medios argentinos", contó Balmaceda. La monetización es directa: contratos publicitarios, inserción de productos y desarrollo de personajes para empresas.
Actualmente, plataformas ofrecen servicios de edición y generación de imágenes sintéticas a precios accesibles, desde 20 o 25 dólares. "Veinte, veinticinco dólares, hasta que después te hacés un profesional y lo tenés", afirmó Balmaceda. La tendencia indica que cualquiera puede gestionar su propio influencer y alcanzar audiencias globales, modificando la estructura tradicional de la economía digital.