Virrey del Pino, La Matanza
Femicidio de Gladys Sanabria: la Corte Suprema confirmó la perpetua para José Antonio Ceballos
El máximo tribunal declaró inadmisible el recurso de la defensa. Ceballos fue condenado por el homicidio agravado de su expareja en 2019.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la condena a prisión perpetua para José Antonio Ceballos, el hombre hallado culpable del femicidio de Gladys Sanabria, ocurrido en diciembre de 2019 en la localidad de Virrey del Pino, partido de La Matanza. El máximo tribunal consideró inadmisible el recurso presentado por la defensa, según el documento al que accedió El1 Digital.
Ceballos fue sentenciado en 2022 por el Tribunal en lo Criminal N°3 del Departamento Judicial de La Matanza por el delito de homicidio agravado por la relación de pareja preexistente, por mediar violencia de género y por el uso de arma de fuego. La víctima, de 37 años, recibió un disparo de escopeta en la puerta de su casa, en el barrio Nicole, y falleció tres días después en el hospital Simplemente Evita de González Catán.
Durante el juicio, Ceballos reconoció haber apuntado a Sanabria con el arma, pero sostuvo que el disparo fue accidental. Sin embargo, las pericias determinaron que la maniobra fue de arriba hacia abajo, lo que indicaba una posición de tiro intencional. Además, testigos declararon que la víctima había decidido separarse de Ceballos por su conducta violenta y que él no aceptaba la ruptura.
El día del crimen, Ceballos se autolesionó con un disparo en una pierna y envió fotos a Sanabria para que fuera a verlo. Ante la negativa de ella, se dirigió a su casa herido y armado. Cuando la mujer salió, le disparó. Luego huyó hacia Campana, donde fue detenido al día siguiente. La escopeta fue abandonada en la casa de su madre.
La defensa apeló la sentencia en sucesivas instancias. La Sala IV del Tribunal de Casación Penal rechazó el recurso, al igual que la Suprema Corte de Justicia bonaerense. Finalmente, la presentación ante la Corte Suprema fue declarada inadmisible por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, confirmando así la pena máxima.