Desaparición en La Matanza
Familiares de Javier Molina reclamaron por su aparición en la fiscalía de Gregorio de Laferrere
La familia del joven de 29 años, desaparecido desde el 8 de mayo, se movilizó a la fiscalía para exigir celeridad en la investigación. El padre denunció falta de comunicación entre las fuerzas de seguridad.
Familiares de Javier Ignacio Molina, un joven de 29 años vecino de Ciudad Evita desaparecido desde el viernes 8 de mayo, se movilizaron este viernes a la fiscalía de Gregorio de Laferrere para reclamar celeridad en la búsqueda. La familia fue recibida por el fiscal Sebastián Gallo, quien aseguró que aún no hay respuestas sobre el paradero del muchacho.
“La verdad es que no sabemos qué pensar, porque el abanico de posibilidades es muy grande. Quizás, Javier está incomunicado porque quiere o porque está secuestrado... no sabemos nada y eso nos desespera. La incertidumbre nos está matando y ya no tenemos paciencia”, expresó Jorge, padre de Javier, en diálogo con este medio. Los familiares continúan recorriendo las calles para encontrar al joven.
Jorge denunció falta de coordinación entre las autoridades: “Hablamos con policías y nos dicen que ni siquiera sabían que estaban buscando a un chico con las características de mi hijo. Somos nosotros quienes pasamos las imágenes y fuimos tanto a centros de operaciones de las cámaras como a ONGs de la zona para que nos ayuden. Pero nos indigna ver que no lo están buscando”.
En las últimas horas, testigos informaron que Javier habría sido visto en situación de calle en la zona sur del conurbano. “Pasamos toda la información en tiempo y forma a la DDI y a la comisaría, pero no le llega a la fiscalía. Nos cuesta entender esa falta de comunicación entre las partes. Entiendo que para ellos son horas de trabajo, pero a nosotros se nos va la vida”, agregó el padre.
Rocío, tía del joven, también exigió respuestas: “Estamos desesperados y necesitamos respuestas. Mi sobrina de 21 años está llevando el caso y siento que, por su juventud, le están tomando el pelo. Nuestra paciencia se agotó”.
Javier Ignacio Molina mide aproximadamente 1,90 metros, pesa unos 110 kilos y tiene un tatuaje con letras chinas en el lado izquierdo del cuello. Al momento de su desaparición vestía pantalón jogging oscuro, campera y chaleco negros, gorra, mochila negra y un bolso celeste. Quienes puedan aportar información pueden comunicarse a los teléfonos 11-3779-4707 y 11-4088-3043.