La Matanza · Buenos Aires

Literatura argentina

Ezequiel Pérez presenta su novela "Hay que llegar a las casas"

El escritor nacido en Villa Ramallo habla de su primera novela, premiada por el Fondo Nacional de las Artes y finalista del Premio Medifé/FILBA 2022, que será relanzada en agosto por Eterna Cadencia.

Por Editor
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Escritor argentino Ezequiel Pérez en una entrevista radial
Escritor argentino Ezequiel Pérez en una entrevista radial

El escritor argentino Ezequiel Pérez, nacido en 1987 en Villa Ramallo, presentó su primera novela "Hay que llegar a las casas", una obra que explora los secretos familiares en el ámbito rural. El libro, que fue reconocido con el Premio Especial del Concurso de Letras del Fondo Nacional de las Artes y resultó finalista del Premio Medifé/FILBA 2022, será relanzado en agosto por la editorial Eterna Cadencia.

Pérez, que reside en Madrid desde hace tres años junto a su esposa española, dialogó con Radio Universidad sobre su obra. En la conversación, el autor también se refirió al intenso calor que azota la capital española y a los incendios que afectaron a poblaciones cercanas. "No soporto el calor", expresó.

El escritor creció en Villa Ramallo, un pueblo a 210 kilómetros de la Capital Federal por la Ruta 9, y destacó el papel de la biblioteca popular local en su formación. "Era un lujo tener ese lugar. Mi acercamiento a la literatura fue tardío, no crecí en una casa de lectores avezados", recordó. A los 18 años se mudó a Buenos Aires para estudiar Letras, donde comenzó a leer de manera más organizada.

La novela narra la historia de un joven que regresa a su pueblo natal después de muchos años y se encuentra con una tragedia familiar. El protagonista pregunta a su padre: "¿Qué pasó, Abel?", y recibe una respuesta contundente: "Andrés se pegó un tiro", en referencia a su hermano. Pérez explicó que el título remite a una forma de hablar pueblerina: "Es una forma de hablar pueblerina. Lo elegí porque sonaba a estar volviendo siempre a un lugar".

El autor subrayó la importancia del lenguaje discreto y los diálogos escuetos en su escritura, reflejo de su entorno de origen. "Crecí en un lugar donde las palabras no salen de manera fácil y menos aun las cosas complejas. Lo gestual es central", afirmó. En la novela aparece una línea que condensa esa atmósfera: "Esta hora de la tardecita que las horas no pasan. O, en realidad, gotean".

Pérez también vinculó su obra con el cuento "El fin" de Jorge Luis Borges, citando una frase que remite a la llanura y al silencio: "Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos".

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