Crisis laboral en el sector
Choferes de apps: denuncian endeudamiento y falta de regulación laboral
Pablo León, referente de ACCAURA, advirtió que los conductores de aplicaciones viven al día, se endeudan con créditos informales y reclaman regulación laboral.
La crisis económica golpea con fuerza a los trabajadores informales, y los choferes de aplicaciones son uno de los sectores más afectados. Pablo León, referente de la Asociación Civil Conductores de Aplicaciones Unidos de la República Argentina (ACCAURA), advirtió sobre el endeudamiento crónico que padecen y la falta de protección laboral.
En declaraciones a Radio Universidad, León explicó que la mayoría de los conductores ingresan a esta actividad por necesidad y que sus ingresos apenas alcanzan para cubrir necesidades básicas. “La problemática de los choferes viene desde hace tiempo por el endeudamiento, viven al día”, afirmó, y agregó que “la mayoría de los trabajadores de aplicaciones entra a esta actividad por necesidad. Y, muchas veces, el ingreso es solo para cubrir necesidades básicas y comprar comida”.
El referente señaló que esta situación impide generar ahorro para el mantenimiento del vehículo, su principal herramienta de trabajo. “Esto imposibilita generar ahorro, lo que es necesario para cubrir el mantenimiento y las roturas de los vehículos. Hoy, se hace muy difícil cubrir estos gastos”, sostuvo.
Uno de los puntos más críticos es el acceso al crédito. Según León, al ser un rubro precarizado, la mayoría de los choferes no están inscriptos en ARCA y no pueden acceder al circuito bancario tradicional. “Se recurre a billeteras virtuales, que tienen tasas de interés muy altas, hasta el triple de las de un banco tradicional. O se recurre al crédito informal, lleno de usureros”, alertó.
El referente también cuestionó las regulaciones actuales del sector: “Vemos que se están haciendo regulaciones en el rubro, pero se trabaja en la organización del servicio, no en lo laboral”. En ese sentido, reclamó que las legislaturas aborden el aspecto laboral y pidió “transparencia en el mecanismo, como en lo que es el bloqueo de cuentas, que es completamente arbitrario”.
En cuanto a los números del sector, León precisó que en el AMBA un conductor que trabaja diez horas por día puede facturar alrededor de 3.000.000 de pesos mensuales promedio, pero que “más del 50 por ciento se va en costos operativos, por lo que la ganancia que queda puede ser de menos de un millón y medio”.
Finalmente, atribuyó el crecimiento de la cantidad de choferes a la baja de requisitos por parte de las aplicaciones. “Hoy, con un auto del 2002 ya se puede ingresar a las aplicaciones. Tampoco se pide registro profesional ni monotributo. Esto, sobre todo, luego del ingreso de varias empresas del rubro al país”, concluyó.