Elecciones en Brasil
Brasil enfrenta un panorama electoral dividido de cara a octubre
A meses de los comicios presidenciales, el país aparece partido en dos mitades con visiones opuestas sobre Lula y Bolsonaro. La economía y el turismo argentino marcan la agenda.
Brasil se encamina a una elección presidencial reñida el próximo 4 de octubre, con un escenario en el que Flavio Bolsonaro, hijo de Jair Bolsonaro, aparece como un candidato con posibilidades reales de llegar al poder. El país está dividido en dos mitades que no se comunican entre sí, según analistas.
Por un lado, una parte de la población considera a Lula da Silva como un Nelson Mandela latinoamericano y cree que fue perseguido por la Justicia. Por el otro, otra mitad sostiene que Lula es un cleptócrata comunista y que Jair Bolsonaro no debería estar preso. La polarización no es solo política sino también de los afectos, lo que dificulta el diálogo entre ambos sectores.
En el plano económico, Brasil logró una estabilidad macroeconómica desde la década de 1990 que Argentina no alcanzó. Sin embargo, esa estabilidad es una condición necesaria pero no suficiente. El desafío es garantizar que la gente coma al menos tres veces por día, que haya empleo y que crezca la productividad.
Uno de los principales problemas es la baja tasa de inversión, que se mantuvo incluso durante los años de bonanza de Lula, cuando los precios de la soja, la carne y el petróleo eran elevados. Sin un aumento de la inversión, los países latinoamericanos corren el riesgo de quedar atrapados en un nivel de ingresos medios.
En este contexto, se observa un crecimiento del turismo de argentinos en Brasil, con Río de Janeiro como destino principal. El tipo de cambio favorable impulsa a los argentinos a comprar inmuebles en la ciudad carioca, generando una sensación de déjà vu con la década de 1990.