La Matanza · Buenos Aires

Aniversario del atentado en Recoleta

A cuatro años del intento de asesinato a Cristina Kirchner

El 1° de septiembre de 2022, un hombre gatilló dos veces contra la entonces vicepresidenta en Recoleta. La bala no salió y el episodio marcó un antes y un después en la política argentina.

Por Editor
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Multitud reunida en la esquina de Juncal y Uruguay durante la vigilia
Multitud reunida en la esquina de Juncal y Uruguay durante la vigilia

El 1° de septiembre de 2022, un hombre gatilló dos veces contra Cristina Fernández de Kirchner en la puerta de su domicilio en Recoleta, en la intersección de las calles Juncal y Uruguay. La bala no salió y el atacante fue detenido en el lugar. El episodio, ocurrido en medio de una vigilia de militantes que se extendía desde hacía más de una semana, se convirtió en uno de los hechos más impactantes de la historia política reciente del país.

La concentración había comenzado el 22 de agosto, el mismo día en que el fiscal Diego Luciani terminó sus alegatos en la causa Vialidad y pidió para la entonces vicepresidenta una condena de 12 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. En ese contexto, Cristina regresó a su domicilio y, mientras saludaba a los militantes, un hombre se mezcló entre la multitud, sacó un arma y le gatilló dos veces a centímetros del rostro. Las imágenes recorrieron el mundo y, con el correr de las horas, se conoció la identidad del atacante: Fernando Andrés Sabag Montiel, de nacionalidad brasileña y residente en la Argentina desde 1993.

La conmoción creció y el episodio adquirió una dimensión política e institucional inédita. Cerca de la medianoche, el entonces presidente Alberto Fernández anunció por cadena nacional un feriado para el día siguiente con el objetivo de que “en paz y armonía, el pueblo argentino pueda expresarse en defensa de la vida, de la democracia y en solidaridad con la vicepresidenta”. El viernes 2 de septiembre, desde las primeras horas de la mañana, la reacción comenzó a verse en las calles. Organizaciones sindicales, políticas, sociales, estudiantiles y de derechos humanos, junto con miles de militantes y autoconvocados, se concentraron en Plaza de Mayo y sus alrededores. Allí se leyó un documento en el que distintos sectores plantearon que “la paz social es una responsabilidad colectiva”. Las imágenes de la Plaza colmada en respaldo a la entonces vicepresidenta se repetían en distintas ciudades del país.

El atentado no quedó aislado de los acontecimientos políticos y judiciales que atravesaron a Cristina Kirchner en los años siguientes. Tres meses después, el Tribunal Oral Federal N° 2 la condenó a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos en el marco de la causa Vialidad. Tras conocer el fallo, la entonces vicepresidenta lanzó una de sus frases más recordadas: “Me quieren presa o muerta”. Y agregó: “Yo, mascota de ellos no voy a ser”. La condena quedó firme en junio de 2025, cuando la Corte Suprema rechazó los recursos presentados por la defensa y confirmó la sentencia. Cristina Kirchner recibió la noticia en la sede del Partido Justicialista, en la calle Matheu, donde cuestionó duramente a los integrantes del máximo tribunal al calificarlos como un “triunvirato de impresentables”, en referencia a Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, y sostuvo que el resultado del proceso era previsible.

A cuatro años de aquella noche, la escena de Juncal y Uruguay permanece como una de las imágenes más impactantes de la historia política reciente. La multitud quedó paralizada durante unos segundos y las imágenes que recorrieron el mundo marcaron un antes y un después en la Argentina. Aquel 1° de septiembre, el intento de asesinato de la entonces vicepresidenta convirtió una noche de militancia frente a un domicilio particular en un episodio que todavía hoy forma parte de las discusiones sobre democracia, violencia política y convivencia social.

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