Inseguridad en La Matanza
Violenta entradera en Villa Luzuriaga: maniataron a un jubilado de 87 años
Tres delincuentes irrumpieron en una vivienda de Villa Luzuriaga, redujeron a un hombre de 87 años y escaparon con dinero, armas y municiones. La pareja resultó ilesa pero conmocionada.
Un jubilado de 87 años fue maniatado por al menos tres delincuentes durante una entradera ocurrida este miércoles en una vivienda de Villa Luzuriaga, partido de La Matanza. Los asaltantes escaparon con dinero en efectivo, armas de tiro deportivo y municiones, y permanecen prófugos pese a haber quedado registrados por cámaras de seguridad.
El hecho ocurrió minutos antes de las 4 de la madrugada en una casa de la calle Centenera al 120, en el barrio Los Pinos. La víctima, identificada como Tomás R., dormía junto a su esposa cuando escuchó fuertes golpes. Al asomarse a una ventana de la cocina, vio a tres personas que corrían hacia la calle, pero los sospechosos regresaron al notar que el dueño de casa no había respondido con disparos.
Los ladrones rompieron la puerta de acceso a patadas e ingresaron a la vivienda. Según la reconstrucción del hecho, también se halló una barreta y un elemento similar a un ariete, mientras que las rejas de una ventana presentaban signos de haber sido forzadas. Una vez dentro, redujeron al jubilado y le exigieron dinero. “El dinero, el dinero, el dinero. Los dólares, los euros. Lo típico, lo que uno escucha en la televisión”, relató la víctima en declaraciones televisivas.
Los asaltantes obligaron a Tomás a guiarlos hasta el primer piso y a entregarles la clave de una caja de seguridad donde había dinero, relojes y otros objetos de valor. Durante el robo, encontraron además un fusil Mauser y se llevaron varias armas de tiro deportivo y municiones. Pese a recorrer distintos ambientes, no sustrajeron otros elementos de valor. El hombre contó que fue atado de manos y obligado a sentarse, pero no recibió golpes. Su esposa, que dormía, no fue agredida. “Mi esposa no la molestaron. No prendieron la luz. A mí me ataron las manos, me hicieron sentar”, recordó Tomás, quien estimó que toda la secuencia duró unos doce minutos.
Según la descripción de la víctima, los delincuentes eran jóvenes, estaban bien vestidos y algunos llevaban tapabocas. Tras el asalto, Tomás lamentó la situación de inseguridad y comparó el presente con otras épocas de su vida en el país. De origen húngaro, contó que llegó a la Argentina en 1957 y que pudo construir su casa después de algunos años de trabajo. “La Argentina me dio todo”, expresó, aunque advirtió que en materia de seguridad la situación “se degradó mucho”. La causa quedó en manos de la UFI N° 12 de La Matanza, a cargo del fiscal José Luis Marotto, quien ordenó las diligencias para identificar y detener a los autores.