La Matanza · Buenos Aires

Solidaridad matancera

Veteranos de Malvinas de La Matanza lanzan su campaña solidaria número 26

Diez excombatientes del Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas de La Matanza partieron rumbo a Santiago del Estero y Tucumán para repartir donaciones en escuelas y parajes.

Por Editor
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Veteranos de Malvinas de La Matanza cargando donaciones para su campaña solidaria
Veteranos de Malvinas de La Matanza cargando donaciones para su campaña solidaria

Integrantes del Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas de La Matanza iniciaron su campaña solidaria número 26, que los llevará durante unos diez días a repartir comida, ropa y juguetes en tres colegios de Santiago del Estero y dos de Tucumán. La travesía comenzó hace pocos días con la participación de diez excombatientes locales.

La iniciativa, que se repite cada año, busca asistir a familias del norte argentino en situación de vulnerabilidad. Los veteranos recorren distintos parajes y entregan las donaciones directamente en mano, con un trabajo que describen como extenuante pero gratificante.

“Un nuevo año, un desafío y, sobre todo, una nueva oportunidad de hacer posible esta hermosa tarea”, expresaron desde el Centro de Veteranos de Guerra local. Y agregaron: “Nada de esto sería posible sin el compromiso y la solidaridad de nuestros socios, que año tras año realizan su aporte, y sin nuestros hijos, que nos acompañan y ayudan a mantener viva esta misión. La solidaridad no tiene fronteras y juntos podemos seguir tendiendo una mano a quienes más lo necesitan”.

El recorrido comenzó en Santiago del Estero, donde los excombatientes fueron recibidos por el gobernador Elías Suárez. Roque Arrieta, integrante del Centro, explicó que durante todo el año recolectan ropa, alimentos no perecederos, bicicletas y juegos. “Todo lo acopiamos, lo llevamos al lugar y repartimos en mano. Cada bolsa que se entrega a las familias la arman los propios compañeros. Es un trabajo bastante extenuante, pero uno vuelve contento con la tarea cumplida”, señaló.

La campaña incluye la visita a unos 40 chicos en cada paraje, junto a sus familias. “El trabajo es de mano en mano, por eso lleva su tiempo. Además, se deja mucho en las escuelas que visitamos, y ver la ilusión con la que los alumnos y las familias reciben las bolsas compensa el desgaste físico que pueda ocasionar y nos alienta para trabajar el año siguiente”, destacó Arrieta.

En paralelo, el Honorable Consejo Deliberante de La Matanza otorgó días atrás la distinción de Patrimonio Histórico al Museo de la Memoria de Malvinas de Ramos Mejía, un proyecto de los excombatientes locales que nació junto con las campañas solidarias. “Estamos muy orgullosos cuando miramos para atrás y vemos el camino que hemos hecho. Ahora queda disfrutar todos los logros que alcanzamos con nuestros compañeros, con los que están en nuestras memorias. Esto es por los 632 que hoy ya no están, sus familias, nosotros y las próximas generaciones. La guerra es un evento traumático y muy difícil de sobrellevar, pero nuestras tareas nos permiten renacer, revivir y seguir adelante mostrando a los jóvenes que siempre se puede”, cerró.

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