La Matanza · Buenos Aires

Neurociencia

Un estudio revela que la memoria comienza a formarse antes del nacimiento

Una investigación del Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria desmonta el mito de la tabula rasa y demuestra que el hipocampo ya está activo y conectado en el embrión.

Por Editor
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Un estudio liderado por el Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria (ISTA) y publicado en la revista Nature reveló que la memoria humana comienza a formarse antes del nacimiento, desmontando la teoría de la tabula rasa que sostenía que los recién nacidos carecen de preconfiguraciones cerebrales para la memoria. La investigación, citada por National Geographic España, se centró en el hipocampo, región clave para el almacenamiento de recuerdos.

El equipo, dirigido por el neurocientífico Peter Jonas, analizó modelos animales en distintas etapas de desarrollo y observó que el sistema nervioso embrionario ya presenta una intensa actividad y conectividad en la zona CA3 del hipocampo, esencial para la memoria. “El sistema no es una tabula rasa, como pensábamos originalmente, donde simplemente se podía escribir información”, afirmó Jonas.

La investigación destaca la existencia de una arquitectura inicial denominada “tabula plena”: lejos de ser una pizarra vacía, el hipocampo prenatal está formado por redes neuronales con enorme densidad de conexiones, muchas de ellas aparentemente aleatorias. En esta etapa temprana, las sinapsis son tan potentes que una sola señal basta para activar una neurona. Esta hiperconectividad responde a un programa genético y proporciona al cerebro el cableado necesario para procesar estímulos futuros.

A medida que el organismo se aproxima a la adolescencia, el cerebro atraviesa un proceso de poda sináptica, eliminando conexiones innecesarias y transformando la red inicial en una estructura más precisa y eficiente. Este refinamiento permite que las neuronas sean cada vez más selectivas, requiriendo múltiples señales para activarse, lo que contribuye a la estabilidad de la memoria a largo plazo.

La presencia de una red densamente conectada al nacer podría explicar fenómenos como la amnesia infantil. Los circuitos cerebrales de los recién nacidos registran recuerdos muy generales, lo que dificulta distinguir detalles precisos. La actividad intensa pero poco específica del hipocampo temprano permite reconocer situaciones de peligro, aunque sin asociarlas a experiencias concretas. Conforme el cerebro madura, la memoria se torna más estable y capaz de retener información específica.

Haudur Freyja Olafsdottir, del Donders Institute for Brain, Cognition and Behaviour, sostuvo que este avance respalda las teorías actuales de la psicología del desarrollo, aportando una comprensión más profunda sobre cómo el cerebro infantil inicia su andadura con una arquitectura compleja. La investigación ofrece pruebas sólidas acerca de la plasticidad cerebral, señalando que tanto los factores genéticos como la experiencia juegan un papel esencial en el desarrollo cognitivo.

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