Primarias republicanas en Estados Unidos
Trump consolida su control sobre el Partido Republicano tras derrota de Massie en Kentucky
El congresista republicano Thomas Massie perdió la primaria en Kentucky frente a un rival apoyado por Donald Trump, en la interna más costosa de la historia para la Cámara de Representantes.
El congresista republicano Thomas Massie fue derrotado en las primarias de Kentucky por un rival respaldado por Donald Trump, en la elección interna más costosa para la Cámara de Representantes en la historia de Estados Unidos. La contienda, que superó los 50 millones de dólares en gastos, marca un nuevo hito en la influencia del expresidente sobre el Partido Republicano.
Massie, un legislador conocido por su postura libertaria y su oposición a medidas bipartidistas, perdió frente al candidato respaldado por Trump, quien recibió un fuerte apoyo financiero de grupos alineados con el exmandatario. La victoria consolida el poder de Trump de cara a las elecciones de medio término, donde busca purgar al partido de disidentes.
En Georgia, la primaria republicana para gobernador irá a una segunda vuelta en junio. El vicegobernador Burt Jones se enfrentará al multimillonario de la salud y novato político Rick Jackson, dejando fuera al secretario de Estado Brad Raffensperger, un viejo enemigo de Trump que quedó en un lejano tercer lugar. Jackson, relativamente desconocido, invirtió casi 50 millones de dólares de su propio dinero en publicidad, según datos de AdImpact. En total, los candidatos republicanos gastaron más de 100 millones de dólares en la contienda.
Las primarias en Kentucky y Georgia reflejan la creciente capacidad de Trump para definir las candidaturas republicanas, incluso en distritos donde los titulares tenían largas trayectorias. Analistas señalan que el respaldo de Trump se ha vuelto casi indispensable para ganar en internas del partido, aunque su influencia podría ser un arma de doble filo en las elecciones generales.
La derrota de Massie se suma a una serie de reemplazos de legisladores republicanos que se opusieron a Trump, en un proceso que el expresidente ha denominado como una “limpieza” del partido. Con las elecciones de medio término en el horizonte, el control de Trump sobre el GOP parece más firme que nunca.