Estafas y cripto
Seguidores de Trump pierden millones en un teléfono dorado y una memecoin
Casi 600.000 depósitos por 60 millones de dólares se recaudaron para un teléfono dorado T1 que nunca se entregó. Los términos del contrato fueron modificados en abril para eliminar las garantías de entrega.
Casi 600.000 depósitos por un total de 60 millones de dólares se recaudaron para un teléfono dorado T1 vinculado a Donald Trump, pero ningún comprador confirmado ha recibido el dispositivo. Los términos del acuerdo fueron modificados en abril para eliminar las garantías de entrega, según documentos revisados por CoinDesk.
El proyecto, que prometía un teléfono de lujo con baño de oro y diseño exclusivo, atrajo a seguidores del expresidente estadounidense que invirtieron sumas que iban desde los 1.000 hasta los 10.000 dólares por unidad. Sin embargo, la empresa detrás del producto, Trump Media & Technology Group, no ha proporcionado fechas concretas de envío ni ha respondido a los reclamos de los compradores.
Paralelamente, una memecoin lanzada bajo el nombre 'TrumpCoin' también generó pérdidas millonarias. La criptomoneda, que alcanzó una capitalización de mercado de 500 millones de dólares en su pico, se desplomó más del 90% en las semanas siguientes, dejando a inversores con tenencias casi sin valor. Analistas del sector señalaron que el token carecía de un caso de uso real y dependía exclusivamente del hype generado por la marca Trump.
Ambos casos reflejan un patrón de inversiones especulativas impulsadas por la lealtad a la figura del exmandatario, que han terminado en pérdidas significativas para sus seguidores. Hasta el momento, ni Trump ni sus empresas se han pronunciado oficialmente sobre las quejas de los compradores del teléfono ni sobre el colapso de la memecoin.
Expertos en protección al consumidor advierten que este tipo de proyectos suelen carecer de garantías legales sólidas y recomiendan extremar la cautela ante ofertas que apelan a la fidelidad política o emocional. La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) no ha iniciado una investigación formal, pero fuentes cercanas indican que monitorea el caso.