Guerra en Europa
Rusia y Ucrania se acusan de violar la tregua mientras negocian canje de 1000 prisioneros
La tregua de tres días impulsada por Estados Unidos se resquebraja. Moscú y Kiev denuncian ataques mutuos, pero avanzan en un intercambio de prisioneros de guerra.
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Rusia y Ucrania se acusan de violar la tregua mientras negocian canje de 1000 prisioneros
La frágil tregua de tres días impulsada por Estados Unidos entre Rusia y Ucrania mostró nuevas señales de desgaste este domingo, en medio de acusaciones cruzadas por ataques en el frente y mientras ambas partes avanzan con un intercambio de 1000 prisioneros de guerra por bando. El alto el fuego, anunciado el viernes por el presidente estadounidense Donald Trump con motivo de las celebraciones rusas por el Día de la Victoria, quedó bajo fuerte presión durante su segundo día.
Tanto Moscú como Kiev denunciaron violaciones al acuerdo mediante bombardeos, drones y enfrentamientos en distintas regiones de la línea de combate. El presidente ucraniano Volodimir Zelensky afirmó que Rusia evitó ataques aéreos y con misiles de gran escala, aunque mantuvo ofensivas en sectores del frente donde sus tropas intentan avanzar. “En otras palabras, el ejército ruso no está respetando ningún alto el fuego en el frente y ni siquiera lo está intentando especialmente”, sostuvo Zelensky en su mensaje vespertino. El mandatario agregó que las fuerzas ucranianas respondieron a los ataques y defendieron sus posiciones.
Del lado ruso, el Ministerio de Defensa acusó a Ucrania de cometer más de mil violaciones de la tregua y aseguró que derribó 57 drones ucranianos durante las últimas horas. Según Moscú, las fuerzas de Kiev atacaron posiciones militares y objetivos civiles en varias regiones rusas. “El ejército ruso respondió de la misma manera”, indicó el ministerio, según declaraciones difundidas por medios estatales rusos. En paralelo, las autoridades ucranianas informaron nuevas víctimas en distintas regiones del país. Funcionarios locales señalaron que tres personas murieron en ataques con drones rusos en Zaporiyia, Dnipropetrovsk y Jerson. Además, otras personas resultaron heridas en ataques sobre Járkov y otras localidades cercanas al frente.
Pese al deterioro de la tregua, ambos gobiernos mantuvieron abiertos algunos canales diplomáticos. Zelensky confirmó que Ucrania entregó a Rusia la lista de los 1000 prisioneros de guerra que formarán parte de un futuro intercambio acordado entre las partes. “El intercambio se está preparando y debe llevarse a cabo”, declaró el mandatario ucraniano en redes sociales. Zelensky remarcó además el rol de Washington en las negociaciones. “Hubo mediación estadounidense para alcanzar este acuerdo de intercambio y, por consiguiente, esperamos que la parte estadounidense desempeñe un papel activo para garantizar su implementación”, afirmó.
La iniciativa forma parte de un esfuerzo diplomático más amplio encabezado por Estados Unidos para intentar frenar una guerra que ya supera los cuatro años. Sin embargo, las conversaciones permanecen estancadas por profundas diferencias entre Moscú y Kiev. Rusia exige que Ucrania retire sus tropas de la región oriental del Donbás antes de discutir el final del conflicto. También persisten desacuerdos sobre el control de la central nuclear de Zaporiyia, ocupada por fuerzas rusas y considerada la mayor planta nuclear de Europa. En medio de esas tensiones, el Kremlin envió señales contradictorias: mientras el portavoz presidencial Dmitri Peskov declaró que la paz “está muy lejos”, el presidente Vladimir Putin sugirió que la guerra podría estar acercándose a su fin.