La Matanza · Buenos Aires

Clima extremo en Centroamérica

Panamá bajo alerta por calor extremo y polvo del Sahara

El país centroamericano enfrenta temperaturas de hasta 35°C y sensación térmica de 41°C, combinadas con la llegada de polvo del Sahara. Las autoridades emitieron alertas para varias provincias.

Por Editor
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Mapa de Panamá con zonas bajo alerta por calor extremo y polvo del Sahara
Mapa de Panamá con zonas bajo alerta por calor extremo y polvo del Sahara

Panamá se encuentra bajo aviso de vigilancia por temperaturas extremas y sensación térmica elevada entre el 8 y el 10 de mayo de 2026, con condiciones que podrían alcanzar niveles de "precaución extrema" y "peligro", según el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA). Se prevén temperaturas máximas de entre 30°C y 35°C, mientras que la sensación térmica podría llegar a 41°C debido a la combinación de calor y humedad.

El fenómeno ocurre en un contexto atípico: aunque los primeros meses del año corresponden a la estación seca en Panamá, en 2026 se registraron lluvias persistentes fuera de lo habitual. Ahora, un nuevo periodo seco con poca cobertura nubosa incrementa la radiación solar, generando riesgo de golpes de calor, deshidratación y agotamiento físico. Durante la noche, las temperaturas oscilarán entre 24°C y 27°C, con humedad de hasta 92%, lo que mantendrá una sensación térmica nocturna de entre 26°C y 31°C, dificultando la recuperación del organismo.

Las áreas más afectadas incluyen tierras bajas de Chiriquí, sur y centro de Veraguas, Los Santos, Herrera, Coclé, Panamá Oeste, Panamá, Darién, Colón y la comarca Emberá, además de sectores costeros de Guna Yala y Bocas del Toro. En estas regiones, el calor se intensifica por baja nubosidad, humedad y exposición solar prolongada, elevando los riesgos para quienes realizan actividades físicas intensas o trabajan al aire libre.

Este aumento de temperaturas se alinea con la perspectiva climática para mayo, junio y julio de 2026, que advierte un incremento de entre 1°C y 3°C por encima de los valores normales, con sensación térmica que podría superar los 38°C en gran parte del país. El comportamiento está asociado a condiciones oceánicas que apuntan a un posible desarrollo del fenómeno de El Niño, lo que tiende a reducir las lluvias e intensificar los episodios de calor.

A este escenario se suma la llegada de partículas de polvo del Sahara, cuyo ingreso se mantiene bajo vigilancia. Se prevé el desplazamiento de la primera masa de polvo de la temporada hacia Centroamérica, un fenómeno recurrente entre mayo y septiembre impulsado por los vientos alisios del Atlántico. Las provincias bajo aviso incluyen Bocas del Toro, Colón, Panamá Oeste, Panamá, y las comarcas Ngäbe Buglé y Guna Yala, con concentraciones estimadas entre 6 y 13 microgramos por metro cúbico. En el resto del país, los niveles serían menores (1 a 4 microgramos), aunque perceptibles en la calidad del aire.

El impacto inmediato será un ambiente brumoso que podría generar molestias respiratorias en personas sensibles y afectar la visibilidad. Aunque no se trata de un evento extremo, la combinación de polvo en suspensión y altas temperaturas podría intensificar la incomodidad térmica y afectar a grupos vulnerables. En paralelo, las lluvias seguirán siendo irregulares: se anticipa una disminución de entre 10% y 20% en las precipitaciones en varias regiones, mientras que otras podrían registrar aumentos puntuales. Esto confirma un inicio tardío y escalonado de la temporada lluviosa, con un retraso estimado de dos a tres semanas.

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