La Matanza · Buenos Aires

Novedad editorial

Oriol Vlak publica 'Soy un gato', una odisea anticapitalista en viñetas

El historietista catalán Oriol Vlak lanza un cómic surrealista que critica el capitalismo y surge de una conversación pendiente con un amigo fallecido.

Por Editor
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El historietista Oriol 'Vlak' Hernández presenta 'Soy un gato' (Norma Editorial), una obra que combina paisajes oníricos con una crítica al capitalismo. El cómic, protagonizado por un gato antropomórfico, nació de la necesidad de mantener una conversación pendiente con un amigo fallecido hace veinte años.

Vlak, de Terrassa, Barcelona, explicó que la obra fue improvisada: 'No tenía una idea del final, ni sabía cómo iban a evolucionar las peripecias'. El autor atravesaba una mala época —pérdida de empleo, ruptura sentimental y problemas de salud familiar— cuando decidió dar forma a la historia, que primero bocetó en storyboards que compartía con amigos.

El gato, una suerte de Ulises moderno, inicia una búsqueda sin rumbo claro —su identidad, el amigo desaparecido, el sentido de la vida— y se topa con personajes extraños: sirenas motorizadas agresivas, un fantasma de sábana que colecciona máquinas arcade, y una niña con su pecera. La estructura se divide en doce capítulos autoconclusivos, inspirados en la serialidad del manga, según el autor, quien citó a Akira Toriyama como referencia.

El dibujante señaló que la historia transcurre entre Terrassa y Barcelona, ciudades que aparecen en los fondos con lugares como la fábrica Aymerich o el castillo de Vallparadís. 'No había ningún cómic que pasara en Terrassa, pues ahora sí', bromeó. Vlak, que trabajó con el guionista belga Zidrou, ganó el premio a autor revelación en el Salón del Cómic de Barcelona 2013.

Más allá de la fábula fantástica, la obra incluye una crítica al capitalismo, simbolizado en un diablo burócrata y el humo negro de una fábrica que amenaza con devorar los colores del mundo. 'Que el humo no pare podría ser casi un lema del capitalismo', afirmó Vlak, quien buscó ser crítico sin caer en el panfleto. La portada, un gato negro sobre fondo rojo, tiene para él un aire anarquista.

Sobre la elección del gato como protagonista, el autor explicó que muchos grandes autores del cómic han dibujado gatos, y que además es una autoafirmación: 'Él dice “soy un gato” porque quiere ser un gato, como yo soy dibujante porque quería sentirme dibujante, a pesar de que mucha gente me decía “tú no vales”. Pues mira, soy dibujante'.

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