Salud cerebral
La privación crónica de sueño en mayores acelera el deterioro cognitivo, según científica
Kehinde O. Adeniji, especialista en neurobiología, advierte que la falta de sueño de calidad en personas mayores contribuye al inicio y progresión de demencias.
La científica Kehinde O. Adeniji, especialista en neurobiología, afirmó que la privación crónica de sueño en personas mayores acelera el deterioro cognitivo y puede contribuir activamente al inicio y la progresión de las demencias. La investigadora estudia los efectos del insomnio en la salud cerebral y alertó sobre la crisis del sueño de calidad como un problema emergente a nivel mundial.
Según Adeniji, el impacto de la falta de sueño en el cerebro de los adultos mayores es significativo. La privación crónica no solo acelera el deterioro cognitivo, sino que también puede ser un factor determinante en el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. La científica subrayó que mejorar la calidad del sueño podría ser una estrategia clave para prevenir o retrasar estos trastornos.
La especialista destacó que el sueño cumple funciones esenciales para la salud cerebral, como la consolidación de la memoria y la eliminación de toxinas. En personas mayores, la interrupción de estos procesos debido al insomnio o a un sueño fragmentado puede tener consecuencias a largo plazo. Adeniji recomendó prestar atención a los hábitos de sueño y buscar tratamiento para los trastornos del sueño como parte del cuidado integral de la salud.
La investigación de Adeniji se suma a un creciente cuerpo de evidencia que vincula la calidad del sueño con la salud cognitiva. Expertos en neurobiología coinciden en que abordar la privación de sueño en la población mayor podría reducir la incidencia de demencias, un problema de salud pública que afecta a millones de personas en todo el mundo.