La Matanza · Buenos Aires

Ludopatía digital

La fiebre mundialista dispara las apuestas online entre menores en el Conurbano

El Mundial 2026 impulsa un récord de apuestas deportivas. En Argentina, el 16% de los jóvenes de 16 a 29 años apuesta online, y muchos roban tarjetas a sus padres.

Por Editor
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Adolescente mirando un celular con pantalla de apuestas deportivas
Adolescente mirando un celular con pantalla de apuestas deportivas

El Mundial 2026 desató una fiebre por las apuestas deportivas online que afecta a miles de adolescentes del Conurbano. Según proyecciones de la industria, el torneo —que por primera vez tiene 48 selecciones y 104 partidos— podría mover 50.000 millones de dólares en apuestas a nivel global. En Argentina, una encuesta nacional reciente reveló que el 16% de los jóvenes de entre 16 y 29 años realiza apuestas online, casi el doble del promedio general de la población (9%).

La psicóloga Clara Raznoszczyk Schejtman advirtió sobre la naturalización del juego y la facilidad con la que los menores vulneran los controles familiares. "Los chicos empiezan a robarle la tarjeta a los padres para apuestas ilegales desde temprana edad porque una vez vieron cómo el padre usó la tarjeta", explicó. La especialista señaló que los menores suelen reproducir las conductas de consumo digital que observan en sus hogares.

Frente a esta problemática, Raznoszczyk Schejtman recomendó a los adultos supervisar sin asfixiar: conocer las claves y los movimientos digitales de los adolescentes, pero intervenir ante señales de alerta. También sugirió involucrarse, no dejar que el celular sea la única niñera, y ofrecer alternativas reales como espacios de encuentro, deportes o actividades recreativas que compitan con el brillo adictivo de la pantalla.

El uso excesivo de plataformas de apuestas no solo vacía los bolsillos familiares, sino que genera picos de ansiedad, aislamiento y dificultades para comunicarse en las nuevas generaciones. La prohibición a secas no alcanza, advirtió la especialista, ya que cuando las pantallas aparecen a edades tempranas y sin filtros, los chicos pierden la capacidad de interesarse por actividades más simples.

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