Consumo senior
La austeridad selectiva de los mayores: gastan menos en el día a día pero no recortan viajes ni bienestar
Un estudio revela que los adultos mayores de 60 años recortan gastos cotidianos pero mantienen inversiones en experiencias, salud y tecnología. Es la "paradoja de la austeridad senior".
Argentina
La austeridad selectiva de los mayores: gastan menos en el día a día pero no recortan viajes ni bien
Los mayores de 60 años están redefiniendo el consumo: recortan gastos cotidianos como el supermercado o las salidas a restaurantes, pero mantienen sin culpa inversiones en viajes internacionales, actividades de bienestar y tecnología de gama alta. Así lo revela un análisis de Ximena Díaz Alarcón, directora ejecutiva de YOUNIVERSAL, quien acuñó el término "senior austerity paradox" (paradoja de la austeridad senior) para describir este fenómeno.
Según Díaz Alarcón, esta conducta no responde al miedo o a la precaución económica, sino a una redefinición del valor personal y social. "La austeridad selectiva no viene del miedo sino de una revisión profunda de qué merece estar en la vida y qué ya no", explicó la antropóloga y doctoranda en Sociología. A medida que el horizonte vital se acorta, la percepción de valor se recalibra: lo cotidiano y trivial pierde relevancia, mientras que las experiencias directas, la salud, el disfrute y los vínculos humanos ganan peso en las decisiones de consumo.
El estudio identifica categorías "intocables" dentro del presupuesto senior. La salud encabeza la lista: médicos, tratamientos, gimnasio y suplementos. Le siguen las experiencias con otros, como viajes, reuniones familiares y salidas que construyen memoria. En tercer lugar aparece la tecnología que conecta: celulares, tablets y planes de datos, no como gadgets sino como "infraestructura de vida social". En contraste, se evaporan consumos como la moda de temporada, las marcas que venden estatus sin sustancia y los productos descartables.
Díaz Alarcón señaló que los mayores de hoy, especialmente entre 60 y 70 años, tienen una relación pragmática con la tecnología: adoptan lo que sirve e ignoran lo que no. Además, advirtió que este patrón de consumo selectivo no es exclusivo de los seniors, sino que anticipa una lógica que también adoptan generaciones más jóvenes, como los millennials que entran en la cuarentena con más información y conciencia del tiempo. "El lujo silencioso, la preferencia por menos pero mejor, el rechazo a comprar por estatus vacío, todo eso tiene parentesco directo con lo que hoy llaman senior austerity paradox", concluyó.