Crisis política en Reino Unido
Keir Starmer se niega a renunciar pese a presión de diputados laboristas
El primer ministro británico enfrenta la primera renuncia en su gabinete y el pedido de más de 70 diputados de su propio partido para que abandone el cargo.
El primer ministro laborista del Reino Unido, Keir Starmer, rechazó este martes los pedidos de dimisión que crecen dentro de su propio partido, luego de la reciente debacle electoral que sacudió al oficialismo. La presión se intensificó con la primera renuncia en su gabinete, en un intento de forzar al líder a "hacer lo correcto", según fuentes partidarias.
Más de 70 diputados laboristas firmaron un documento exigiendo la salida de Starmer, en medio de una crisis de confianza que amenaza la estabilidad del gobierno. La renuncia de un ministro, cuyo nombre no trascendió, se suma a las demandas internas y refleja el malestar en las filas del partido gobernante.
Starmer, que asumió el cargo en 2024, enfrenta su mayor desafío político desde que llegó al poder. La debacle electoral, ocurrida en comicios locales la semana pasada, mostró una fuerte caída en el apoyo al laborismo, lo que disparó las críticas internas. El primer ministro, sin embargo, se mantiene firme en su puesto y asegura que continuará al frente del gobierno.
Analistas políticos señalan que la situación podría derivar en una moción de censura interna si las presiones no ceden. Mientras tanto, el gabinete intenta contener la crisis y evitar que el descontento se traslade a la gestión cotidiana del país.