Seguridad en el fútbol
Infantes de marina custodiarán partido Junior vs. Cerro Porteño tras muerte de hincha
El gobierno de Cartagena dispuso el despliegue del Batallón No. 12 de Infantería de Marina para el partido del jueves, luego de que un seguidor de Junior fuera asesinado en el encuentro anterior ante Palmeiras.
El Distrito de Cartagena acordó el despliegue de fuerzas del Batallón No. 12 de Infantería de Marina para garantizar la seguridad en el partido entre Atlético Junior y Cerro Porteño, que se disputará el jueves 7 de mayo de 2026 a las 21:00 en el estadio Jaime Morón León. La medida responde a los episodios de violencia registrados en el anterior partido internacional en la ciudad, cuando un hincha de Junior fue asesinado en la vía pública por individuos identificados como seguidores de Real Cartagena.
La decisión fue tomada en concertación con el comandante de la Fuerza Naval del Caribe, vicealmirante Carlos Hernando Oramas, y convierte el escenario deportivo en un área bajo vigilancia militar reforzada. Según informó la administración distrital, se busca prevenir nuevos desbordamientos de orden público asociados al fútbol. El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, declaró en rueda de prensa: “No vamos a permitir que se repitan situaciones que alteren la tranquilidad de los cartageneros. Nuestra prioridad es proteger la vida y brindar seguridad a todos los asistentes”.
En el anterior partido internacional, que enfrentó a Junior con Palmeiras de Brasil, las autoridades decomisaron más de 500 armas blancas en poder de hinchas. A pesar de que la Policía Metropolitana escoltó los vehículos del equipo de Barranquilla tras el partido, se reportaron disturbios y agresiones en sectores donde la presencia policial fue insuficiente. Esa serie de incidentes llevó a las autoridades civiles y militares a considerar que el esquema de seguridad habitual resultaba inadecuado, lo que motivó el ingreso de la Infantería de Marina.
El nuevo operativo, bajo la dirección del Batallón No. 12, contempla vigilancia permanente no solo en las tribunas del estadio, sino también en los corredores de acceso, las zonas de concentración de barras visitantes y las principales vías de ingreso a la ciudad. La estrategia incluye control perimetral, monitoreo aéreo y presencia militar antes, durante y después del encuentro. También se coordinará con la Policía Metropolitana y las autoridades civiles, con monitoreo en tiempo real del movimiento de los aficionados.
El vicealmirante Oramas declaró que el objetivo es lograr que el evento “transcurra en completa normalidad” y se recupere la imagen del fútbol como reunión familiar. Portavoces distritales calificaron el enfoque como un “muro de contención” para disuadir cualquier intento de violencia y reafirmar el control del Estado sobre la seguridad en espectáculos multitudinarios en Cartagena.