Hallazgo en Santa Cruz
Hallan cadáver en un departamento decomisado a Daniel Muñoz en Río Gallegos
La Policía encontró el cuerpo de Aníbal Cepeda, de 71 años, buscado desde abril. El inmueble pertenecía al exsecretario de los Kirchner y estaba bajo custodia de Gendarmería.
La Policía de Santa Cruz halló este domingo el cadáver de Aníbal Cepeda, un hombre de 71 años que era buscado desde el 20 de abril, en un complejo de departamentos de Río Gallegos. La propiedad había sido decomisada a Daniel Muñoz, exsecretario privado de los Kirchner, en el marco de una causa por lavado de activos, y estaba bajo custodia de Gendarmería.
El hallazgo se produjo tras los datos aportados por un hombre detenido durante la madrugada del domingo, que permitieron orientar la investigación hacia uno de los inmuebles ubicados en las calles Gobernador Moyano y Federico Sphur, en la zona de la Costanera de Río Gallegos, según informó el medio local La Opinión Austral. Personal de la DDI, Criminalística y Gendarmería trabajó en el lugar. Si bien se presume que el cuerpo es el de Cepeda, la confirmación oficial dependerá de la autopsia.
Los departamentos forman parte de los bienes decomisados por orden judicial vinculados a Muñoz, fallecido en 2016, y estarían bajo administración de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). A mediados de 2025, la Justicia había decomisado un departamento en el barrio porteño de Villa Urquiza, valuado en 165 millones de pesos, tras un pedido de la Unidad de Información Financiera (UIF) que probó su origen ilícito. La causa incluye decenas de propiedades en Argentina y el exterior, como cuatro parcelas en las islas Turks & Caicos.
Daniel Muñoz fue secretario privado de Néstor Kirchner durante su presidencia (2003-2007) y continuó en el cargo los dos primeros años de la gestión de Cristina Fernández de Kirchner. Falleció de cáncer en mayo de 2016. Diversos testimonios y los “cuadernos de las coimas” lo señalan como quien recibía y trasladaba bolsos con dinero de la corrupción hacia Santa Cruz. Una investigación reveló que él y su esposa, Carolina Pochetti, controlaban sociedades offshore con las que compraron propiedades de lujo en Miami y Nueva York por unos 70 millones de dólares.