La Matanza · Buenos Aires

Salud pública

Estudio revela un mayor componente político en el rechazo a las vacunas

Una investigación de la Universidad de Granada identificó un cambio en los discursos antivacunas tras la pandemia, con un creciente sesgo político y desconfianza institucional.

Por Editor
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Un estudio de la Universidad de Granada (UGR) publicado en la revista 'Gaceta Sanitaria' reveló que las nuevas formas de rechazo a la vacunación incorporan un fuerte componente político, desplazando los argumentos tradicionales basados en dudas científicas. La investigación, realizada mediante entrevistas a personas reticentes a vacunarse contra el covid entre 2021 y 2022, detectó una desconfianza hacia las instituciones sanitarias y gubernamentales que va más allá de las objeciones clásicas.

El trabajo, a cargo de Maite Cruz Piqueras como parte de su tesis doctoral, distingue dos grandes ejes en los discursos antivacunas: el científico-sanitario y el ético-político. Según el estudio, la sobreabundancia de información durante la pandemia dio lugar al 'empirismo radical', una tendencia a valorar solo las experiencias personales. Esto derivó en cuatro perfiles de reticentes: el empoderado, que busca información crítica y exige participar en decisiones sanitarias; el infoxicado, abrumado por la información y desconfiado de las autoridades; el paralizado, bloqueado por el miedo a efectos secundarios; y el resistente, que rechaza toda información de fuentes gubernamentales o científicas.

Los investigadores señalaron que todos los perfiles, incluso los más extremos, rechazan ser etiquetados como negacionistas o conspiranoicos, y se desligan de ideologías de extrema derecha, interpretando esas etiquetas como una forma de estigmatización. La principal novedad del estudio es la identificación de un desplazamiento desde la 'reticencia clásica' —basada en la desconfianza hacia el modelo biomédico— hacia lo que denominan 'neorreticencia', que incorpora un componente político explícito.

El contexto es preocupante: desde 2023 se registró un incremento significativo de casos y brotes de enfermedades que habían sido eliminadas, como el sarampión, lo que subraya la urgencia de abordar este fenómeno. La investigación, de enfoque cualitativo, busca comprender los argumentos detrás del rechazo a la vacunación, un problema de salud pública creciente en España y otros países.

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