Fusión fallida en cosmética
Estée Lauder rompe negociaciones de fusión con Puig, dueño de Gaultier
La estadounidense Estée Lauder puso fin a las conversaciones con la española Puig para crear un gigante de belleza valuado en casi 40 mil millones de dólares.
La empresa estadounidense de cosméticos Estée Lauder finalizó las negociaciones con su rival española Puig para una fusión que habría creado un grupo de moda y belleza valuado en casi 40 mil millones de dólares (30 mil millones de libras).
El principal punto de desacuerdo fue el nivel de compensación exigido por Charlotte Tilbury, según fuentes cercanas a las conversaciones. La firma británica de maquillaje, fundada por la maquilladora homónima, es propiedad de Puig desde 2020.
Estée Lauder, uno de los mayores fabricantes mundiales de cuidado de la piel, maquillaje y fragancias, posee marcas como Clinique, Bobbi Brown y Tom Ford Beauty. Puig, por su parte, controla firmas como Jean Paul Gaultier, Carolina Herrera y Paco Rabanne.
La fusión habría combinado portafolios complementarios en los segmentos de lujo y masivo, pero las diferencias en la valoración de Tilbury resultaron insalvables. Las acciones de Estée Lauder cayeron ligeramente tras conocerse la ruptura.
Analistas del sector señalaron que el fin de las conversaciones no implica necesariamente el fin de la consolidación en la industria cosmética, donde otras compañías podrían buscar alianzas similares.