Visita papal a zona contaminada
El Papa denuncia a contaminadores en tierra de fosas tóxicas de la mafia en Italia
El papa León visitó la Terra dei Fuochi, cerca de Nápoles, donde el vertido ilegal de residuos tóxicos vinculado a la mafia ha provocado un aumento de cáncer y otras enfermedades.
El papa León se reunió con familias italianas cuyos seres queridos murieron o padecen cáncer como consecuencia del vertido ilegal de residuos tóxicos, vinculado a un entramado criminal multimillonario manejado por la mafia. La visita del pontífice a la Terra dei Fuochi (Tierra de Fuegos), cerca de Nápoles, ocurrió en la víspera del 11° aniversario de la encíclica ecológica del papa Francisco, Laudato Si', y refleja el compromiso de León de continuar la agenda ambiental de su predecesor.
La Terra dei Fuochi es una zona del sur de Italia donde durante décadas se han vertido, enterrado y quemado desechos industriales y domésticos de forma ilegal, a menudo con la participación de clanes mafiosos. Estudios epidemiológicos han documentado un incremento en las tasas de cáncer y otras enfermedades entre los residentes, atribuido a la contaminación del suelo y el agua.
Durante el encuentro, el papa León denunció a los responsables como “contaminadores sin escrúpulos” y expresó su solidaridad con las víctimas. “Estas familias han sufrido en silencio durante demasiado tiempo”, afirmó el pontífice, según fuentes presentes en el acto. La visita busca visibilizar una crisis ambiental que las autoridades locales y nacionales no han logrado resolver.
El papa Francisco había mostrado especial interés por la situación de la Terra dei Fuochi, y su encíclica de 2015 llamó la atención sobre la degradación ambiental y sus efectos en las comunidades más pobres. León, quien asumió el papado en 2025, ha señalado que la protección del medio ambiente será uno de los ejes de su pontificado.
Organizaciones ambientalistas italianas celebraron la visita y pidieron al gobierno que intensifique los esfuerzos para limpiar la zona y procesar a los responsables. Mientras tanto, los residentes continúan exigiendo justicia y medidas concretas para detener el envenenamiento de su tierra.