Salud y bienestar
El músculo de la pantorrilla, clave para la circulación y la salud cerebral
Conocido como el "segundo corazón", el músculo de la pantorrilla impulsa la sangre hacia el corazón. Su debilitamiento puede afectar la movilidad, la autonomía y hasta la salud cognitiva en la vejez.
Argentina
El músculo de la pantorrilla, clave para la circulación y la salud cerebral
El músculo de la pantorrilla, compuesto por los gastrocnemio y sóleo, actúa como una bomba circulatoria que impulsa la sangre desde las piernas de regreso al corazón, función por la que se lo conoce como "segundo corazón". Su debilitamiento, provocado por el sedentarismo o la edad, no solo afecta la circulación sino que puede desencadenar un ciclo que compromete la autonomía, la salud cerebral y la calidad de vida durante la vejez.
Según explicó el preparador físico brasileño Marcio Atalla, la pérdida de eficacia de esta bomba muscular se manifiesta con hinchazón, pesadez en las piernas y mala circulación general. Un estudio publicado en The Journal of Nutrition, Health and Aging asoció la reducción de la función de la bomba muscular de la pantorrilla con una mayor mortalidad por todas las causas, lo que subraya su importancia en la salud a largo plazo.
Más allá de la circulación, las pantorrillas son fundamentales para acciones cotidianas como levantarse de una silla, subir escaleras o evitar una caída. La pérdida de fuerza en esta zona suele llevar a caminar más lento, fatiga prematura y menor actividad social, lo que a su vez reduce la estimulación cognitiva y aumenta la dependencia. Preservar la fuerza de las pantorrillas equivale a mantener la capacidad de participar activamente en la vida cotidiana, según Atalla.
El vínculo entre la fuerza muscular de las pantorrillas y la salud cognitiva es indirecto pero relevante. Una mayor masa muscular mejora la circulación, facilita la movilidad y promueve la actividad física, lo que reduce el riesgo de caídas y favorece una vida social activa. Un estudio en The Lancet estimó que el 45% de los casos de demencia podrían prevenirse o retrasarse abordando factores como la inactividad física y el aislamiento social, ambos asociados al debilitamiento muscular en las piernas.
Investigaciones adicionales, como un trabajo en Scientific Reports, utilizaron la circunferencia de la pantorrilla como indicador de fragilidad cognitiva en adultos mayores. Si bien no es un parámetro perfecto, una disminución de la masa muscular en las piernas suele reflejar una pérdida de funcionalidad general del organismo.
Para mantener las pantorrillas en forma, Atalla recomienda caminar a buen ritmo de forma regular, subir escaleras, hacer elevaciones de talón y trabajar el equilibrio dos o tres veces por semana. Quienes tengan dolor, problemas vasculares, diabetes con neuropatía o riesgo de caídas deben consultar a un profesional antes de iniciar una rutina. Cuidar esta musculatura, concluye, es proteger una pieza clave para la circulación, la movilidad y un envejecimiento activo.