Clima interno en el oficialismo
El Gobierno apuesta al Mundial para cambiar el clima político tras el caso Adorni
En Balcarce 50 reina el abatimiento por el escándalo Adorni. Los ministros ven en el Mundial la única chance de cambiar la agenda.
Argentina
El Gobierno apuesta al Mundial para cambiar el clima político tras el caso Adorni
Más allá de Javier y Karina Milei, en el Gobierno reina una sensación de abatimiento total por la férrea defensa oficial de Manuel Adorni. Mientras la dupla presidencial sostiene a su cuestionado jefe de Gabinete, los ministros y asesores se sienten testigos de cómo se escurre la opinión pública favorable que supo tener el Presidente al inicio de la gestión. Solo ven una luz al final del túnel en el Mundial de fútbol.
Hasta ahora, todos los otros temas que el oficialismo intentó instalar —económicos, de seguridad, entre otros— fallaron en el afán de persistir en el centro de la agenda. Por lo bajo, sin que se entere Milei, sus asesores admiten que el foco Adorni late fuerte de manera espontánea en las charlas cotidianas y en las redes sociales. Con cada revelación sobre el patrimonio de Adorni, se convencen de que el campeonato de fútbol es lo único que podría servir para cambiar el eje de la conversación.
En Balcarce 50, laderos del ex vocero aseguran que el respaldo de Milei es total: “Hay un 100 por ciento de apoyo”, dicen. El viernes, el Presidente le expresó su respaldo en persona frente a todos los ministros, en la última reunión de Gabinete. El discurso de media hora en el que dijo que no lo echará aunque le cueste la elección fue la frutilla del postre para Adorni, que se terminó de convencer de que el apoyo de los tuits y retuits presidenciales era real.
El problema de fondo es el 2027. “Las Mabeles van a votarnos porque le tienen miedo a Kicillof. El problema son los enanos en el balotaje”, graficó un alfil mileista. En el Gobierno dan por descontada la fidelidad de los ex votantes de PRO, pero le temen a la atomización de la competencia. Están convencidos de que el peronismo massista financiará figuras de derecha y centro derecha para licuar el poder violeta en la primera vuelta.
“No es fácil recuperar de un plumazo veinte puntos si ya no tenés tus banderas disponibles para recuperar a tus desencantados”, dijo un importante colaborador nacional. Se refería a los estandartes de la Honestidad y Anticasta, difíciles de izar tras el caso Adorni, el mote del “3 por ciento” que recaló sobre Karina Milei, y los affaires en la Agencia de Discapacidad (ANDIS) y en torno al renunciado José Luis Espert. Solo les queda Inflación, que acaba de sufrir un retroceso.
El viernes, Patricia Bullrich dijo en la reunión de Gabinete: “Tenemos un problema con la ciudadanía por la corrupción y la economía”. Ella hubiera deseado que el Presidente la escuchara, pero en ese momento Milei, enardecido, ya había dejado el salón sin escuchar a sus interlocutores. Algunos ministros se sorprendieron por la vehemencia con la que defendió a Adorni. Dicen que habló con la voz alta y que luego se fue sin esperar réplicas. Adorni estaba más que conforme, y en el Gobierno percibieron de su parte ciertos aires revanchistas, sobre todo frente a “Pato”, como la había llamado el jefe de Gabinete en una entrevista.
En el oficialismo algunos se ilusionan con las últimas revelaciones sobre las SIRA, que podrían involucrar a miembros de la oposición justicialista y balancear la indignación ciudadana. Pero se decepcionan rápido: también vislumbran nuevas instancias de novedades negativas en torno a los bienes de Adorni. Tiemblan al pensar en el momento en que se conozcan más detalles de las conversaciones del celular del contratista Matías Tabar, o en el día en que Adorni presente la famosa Declaración Jurada que Patricia Bullrich lo instó a publicar “de inmediato”. “Van a seguir apareciendo cosas, de una forma u otra, nuevas o coletazos de las que ya conocemos. No hay salida”, suspiró un integrante de la tropa mileista.