Medida oficial
El Gobierno aplicará un aumento parcial en los impuestos a los combustibles desde agosto
El Ejecutivo oficializó una actualización parcial de los tributos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, que regirá durante agosto. El ajuste completo se difiere hasta septiembre.
El Gobierno nacional oficializó una nueva actualización parcial de los impuestos que gravan los combustibles líquidos y el dióxido de carbono, una medida que comenzará a regir durante agosto y que tendrá incidencia en el precio final de la nafta y el gasoil. La decisión fue establecida mediante el Decreto 693/2026, publicado en el Boletín Oficial, donde se fijó un esquema de incremento parcial de los tributos mientras se mantiene diferida una parte del ajuste acumulado.
Según la normativa, la Secretaría de Energía volverá a postergar hasta septiembre la aplicación del aumento total previsto para estos gravámenes. El mecanismo responde a la política que el Ejecutivo viene implementando desde hace varios meses, consistente en aplicar las actualizaciones de manera escalonada para evitar que el impacto sobre los precios en los surtidores sea inmediato y de mayor magnitud.
Los impuestos alcanzados son el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), cuya actualización se encuentra prevista por la legislación vigente y se calcula tomando como referencia la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Sin embargo, gran parte de las actualizaciones correspondientes a períodos anteriores permanecieron diferidas y ahora continúan siendo administradas de forma gradual.
Desde el sector energético señalan que, además de la carga impositiva, el precio final de los combustibles depende de otros factores como el valor internacional del petróleo, el tipo de cambio, los costos de refinación, transporte y comercialización. Si bien el decreto no determina cuánto aumentarán los precios en cada estación de servicio, las petroleras deberán definir los ajustes finales que aplicarán sobre sus combustibles teniendo en cuenta la nueva carga tributaria.
Con esta decisión, el Gobierno busca continuar con el proceso de normalización tributaria sin trasladar de una sola vez todo el incremento pendiente a los consumidores, una estrategia que ya fue utilizada durante los últimos meses para moderar el impacto inflacionario.