La Matanza · Buenos Aires

Reino Unido

El error de la reina Isabel II al impulsar a Andrew como enviado comercial

La reina Isabel II apoyó firmemente que su segundo hijo, el príncipe Andrew, asumiera un rol como enviado comercial en 2001. Una decisión que, según analistas, resultó ser un grave error.

Por Editor
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Retrato de la reina Isabel II y el príncipe Andrew en un evento oficial
Retrato de la reina Isabel II y el príncipe Andrew en un evento oficial

La reina Isabel II impulsó con entusiasmo que su segundo hijo, el príncipe Andrew Mountbatten-Windsor, asumiera un papel destacado como enviado comercial en 2001, según revelan documentos y testimonios recientes. La monarca, que falleció en 2022, creyó que ese cargo mantendría a su hijo "favorito" alejado de problemas, pero la historia demostró lo contrario.

El rol de Andrew como representante de los intereses británicos en el exterior fue visto en su momento como una muestra del apoyo incondicional de la reina hacia su segundo hijo. Consciente de la difícil posición de ser "el repuesto" —su hermana, la princesa Margarita, había luchado por encontrar su propio lugar—, el instinto materno de Isabel II la llevó a protegerlo en la medida de lo posible.

Sin embargo, la decisión resultó contraproducente. Andrew se vio envuelto en controversias que dañaron la imagen de la familia real, incluyendo su relación con el financiero Jeffrey Epstein y acusaciones de conducta inapropiada. El escándalo llevó a que en 2019 el príncipe renunciara a sus deberes públicos y perdiera su rol como enviado comercial.

Analistas señalan que el caso de Andrew ilustra los riesgos de mezclar la lealtad familiar con los intereses nacionales. La "firme determinación" de la reina por darle un propósito a su hijo terminó siendo un error de cálculo que afectó la credibilidad de la monarquía británica.

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