La Matanza · Buenos Aires

Crisis económica y hábitos alimenticios

El alfajor no reemplaza el almuerzo: los kiosqueros alertan por la caída de ventas

Un informe de la UCA revela que el 83,5% de los asalariados saltea comidas por falta de dinero. Desde la Unión de Kiosqueros relativizan que el alfajor sea un sustituto y advierten por la crisis del sector.

Por Editor
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Alfajores apilados en un kiosco argentino
Alfajores apilados en un kiosco argentino

El 83,5 por ciento de la población asalariada argentina saltea comidas por falta de dinero, según un informe de la Universidad Católica Argentina (UCA). El dato se conoce en medio del debate sobre el fenómeno del alfajor como el producto más vendido en los kioscos del país, un vínculo que desde la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA) relativizaron.

El vicepresidente de la UKRA, Ernesto Acuña, señaló que el alfajor mantiene su lugar como la golosina más elegida porque es accesible y genera sensación de saciedad, pero consideró exagerado pensar que reemplaza un almuerzo. En diálogo con Radio Universidad, explicó que la gente come menos y que el alfajor sirve para “tirar hasta la noche”, aunque aclaró que históricamente es la golosina más vendida del país.

Acuña observó que es frecuente la compra de opciones de bajo costo para resolver las comidas diarias. Al mediodía, dijo, es común ver a personas con “empanaditas baratitas de mil pesos” y a clientes que antes elegían un menú ejecutivo y ahora optan por cadenas de empanadas o un pancho al paso. Esta situación, planteó, refleja la pérdida de poder adquisitivo, la caída de ventas y el alto aumento de precios.

En cuanto a los kioscos, el dirigente aseguró que en 2001 vendían más, que actualmente hay una “recesión tremenda” y que se registra un promedio de 50 cierres por día. Además, afirmó que las ventas del sector cayeron un 50 por ciento en comparación con hace tres años. “Somos el rubro que más ha perdido en cuanto a que hay otros canales de venta. La gente tiene que salir a buscar precio y ahí pierde el comercio de proximidad, el kiosco, el almacén de barrio”, detalló.

Acuña atribuyó la caída a la inflación y al aumento de los costos de la mercadería y del mantenimiento de los negocios. También mencionó el impacto de las grandes cadenas comerciales, la venta directa al consumidor y la apertura de mayoristas al público general como factores que afectan a los comercios de proximidad. “Todos estamos en caída, en todos los sectores, todos los lugares y todos los barrios, porque la caída de las ventas es generalizada”, analizó.

Por último, advirtió sobre la concentración de la riqueza y el poder de los monopolios: “No nos estamos dando cuenta y la riqueza está quedando cada vez en menos manos. Si querés tener un comercio en Argentina y ser exitoso, hay que comprar una franquicia, una cadena. Se terminó el emprendimiento familiar porque no puede competir”.

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