Reconocimiento en Humanidades
Docente de la UNLaM recibió el Premio Konex en Ética y Bioética
Fishel Fernando Szlajen, docente del Doctorado en Ciencias Jurídicas de la UNLaM, fue galardonado con el Premio Konex en el rubro Ética y Bioética, que se otorga cada diez años.
El docente de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) Fishel Fernando Szlajen fue distinguido con el Premio Konex en el rubro Ética y Bioética, en el marco de la edición 2026 que reconoce a figuras destacadas de las Humanidades. Szlajen dicta la asignatura Metodología de la Investigación en el Doctorado en Ciencias Jurídicas de la casa de estudios.
El galardón, que se entrega cada diez años, ubica a Szlajen entre los referentes de su disciplina a nivel nacional. En 2018, la UNLaM ya había recibido el Diploma al Mérito en Educación por parte de la Fundación Konex, en la categoría “Entidades Educacionales y de Formación Docente”. En aquella oportunidad, el rector Daniel Martínez destacó el esfuerzo de la comunidad académica para consolidar la calidad institucional.
Szlajen explicó que no hay política sanitaria, innovación tecnológica o reforma educativa que pueda prescindir de una ética sólida. “Mi trayectoria se centró en aportar en esta intersección entre el pensamiento académico y el debate público”, señaló. El docente subrayó que la UNLaM encarna el ideal al que se dedica, ya que forma a personas de familias trabajadoras, lo que implica un doble compromiso: “El valor de la ética y la bioética no debe limitarse a formular principios, sino que debe ayudar a que las instituciones y comunidades tomen decisiones más informadas”.
Entre los logros de Szlajen se destaca la creación de un protocolo de triage —sistema de clasificación rápida de pacientes en urgencias basado en gravedad clínica— que durante la pandemia fue adoptado por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y también solicitado desde Colombia y Brasil. El protocolo buscó asegurar que las decisiones en situaciones críticas se basaran en principios éticos y de dignidad humana.
Tras recibir el premio, Szlajen afirmó que el reconocimiento renueva su compromiso de contribuir a que la ética y la bioética tengan incidencia real en ámbitos como la salud, la educación, el derecho, la tecnología y la política pública. “El premio me levanta la vara y me insta a seguir trabajando en la articulación entre la academia y la práctica”, sostuvo. Además, instó a los jóvenes investigadores a estudiar con el propósito de servir a la comunidad: “Si hemos sido formados con recursos públicos, tenemos la obligación de devolver a la comunidad lo que esta nos ha dado”.