Inteligencia artificial
De Guindos (BCE) descarta una burbuja de la IA pero advierte sobre posibles ajustes
El vicepresidente del Banco Central Europeo aseguró que el auge de la IA no replica la burbuja puntocom, aunque reconoció que los precios podrían estar sobrevalorados y que un ajuste es posible.
El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, afirmó que el actual auge de las inversiones en inteligencia artificial (IA) no constituye una burbuja similar a la de las puntocom de principios de siglo, aunque admitió que existe el riesgo de futuros ajustes de precios si se confirma un exceso de valoración.
Durante un acto organizado por El Economista, De Guindos señaló que el escenario actual “es completamente distinto” al de la crisis tecnológica de 2000, debido a la mayor solidez de los planes de negocio de las empresas del sector. “No hay una burbuja”, sostuvo, pero reconoció que los precios podrían estar por encima de su valor real, lo que podría derivar en correcciones.
En cuanto al impacto de la IA en el empleo, el directivo del BCE indicó que los datos disponibles hasta ahora no muestran recortes significativos de puestos de trabajo, aunque sí se observan cambios en las modalidades de contratación. La expansión de la IA genera inquietud entre analistas y trabajadores, pero De Guindos consideró que los efectos aún son limitados.
De Guindos también alertó sobre la brecha de Europa frente a Estados Unidos y China en innovación tecnológica. Mencionó el caso de Mythos, el último modelo de IA de la estadounidense Anthropic, que puede identificar vulnerabilidades en sistemas críticos. Para el BCE, esto subraya la necesidad de reforzar la seguridad digital en el continente ante el aumento de ciberataques vinculados a la IA.
En materia de política monetaria, De Guindos reiteró la postura prudente del BCE. Tras mantener los tipos de interés en el 2,00% en la última reunión del 30 de abril, el organismo espera nuevos datos y proyecciones en junio antes de decidir cambios. El vicepresidente admitió que la inflación ya refleja el impacto del conflicto en Oriente Próximo, pero destacó la importancia de monitorear indicadores como la confianza y el índice PMI, que han mostrado deterioro en las últimas semanas.