Salud pública
Crean un programa nacional para el diagnóstico y tratamiento del ACV
El ministro de Salud, Mario Lugones, anunció la creación del Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del ACV durante un evento internacional en Buenos Aires. Busca optimizar la respuesta sanitaria y reducir los tiempos de atención.
El ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, anunció la creación del Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular (ACV) durante la apertura del evento Global Stroke Alliance 2026 / VII Latin American Ministerial Meeting, realizado en Buenos Aires. Se trata de la primera vez que el encuentro se celebra en Argentina, reuniendo a especialistas, autoridades sanitarias y referentes internacionales para intercambiar avances científicos y debatir estrategias sobre el cuidado cerebrovascular.
Durante la apertura, Lugones advirtió sobre el impacto de esta enfermedad, que es la segunda causa de muerte en la población adulta. “Más de 50.000 personas por año sufren un ACV en nuestro país y más del 80 por ciento de los casos ocurre en personas mayores de 65 años”, afirmó. Además, señaló que más del 35 por ciento de los eventos que no reciben tratamiento a tiempo generan secuelas graves y discapacidad permanente.
El nuevo programa buscará optimizar la respuesta sanitaria en todo el proceso asistencial del paciente, reducir los tiempos de atención y ampliar el acceso a tratamientos. Se propone desarrollar circuitos coordinados de atención en todo el territorio nacional e implementar protocolos alineados con estándares internacionales para la aplicación de terapias de reperfusión y tratamientos de alta complejidad. “El Ministerio de Salud de la Nación ha decidido potenciar las unidades de atención de ACV, más allá de la geografía y de la cobertura del paciente”, remarcó Lugones.
Actualmente, Argentina cuenta con una Red de Hospitales Nacionales para la Atención de ACV en distintas jurisdicciones. La nueva red nacional propone crear un circuito asistencial y organizacional estandarizado para optimizar los tiempos críticos de atención neurológica ante un evento isquémico agudo. Su implementación será escalonada y en articulación con las provincias y los distintos actores del sistema sanitario, respetando las competencias jurisdiccionales. La secuencia estandarizada prevé la adhesión y acreditación de establecimientos según niveles de complejidad, la conformación de redes regionales de derivación y la implementación del Código ACV Nacional para activar alertas y mecanismos de coordinación en tiempo real ante casos sospechosos. También incorpora herramientas digitales para el registro clínico y seguimiento de pacientes, y un módulo específico de rehabilitación y seguimiento para asegurar la continuidad de cuidados posteriores al evento agudo.
Lugones señaló que detrás de gran parte de los ACV hay enfermedades y factores de riesgo vinculados con hábitos de vida y enfermedades crónicas no transmisibles. “Cuando miramos esa historia encontramos, en general, tres condiciones que aparecen una y otra vez: diabetes, hipertensión y obesidad”, expresó. En ese sentido, destacó la necesidad de fortalecer la prevención desde edades tempranas. “La prevención no es un gasto, es la inversión más eficiente que puede hacer un sistema de salud”, sostuvo.