Salud y seguridad
Canadá: piden investigar muerte de estudiante tras donar plasma
Rodiyat Alabede, de 22 años, falleció en octubre de 2025 tras donar plasma en una clínica de Grifols. Defensores denuncian fallas en protocolos.
Defensores de pacientes en Canadá pidieron una nueva investigación sobre la muerte de una joven que donaba plasma sanguíneo, al describir una "tormenta perfecta" de protocolos de seguridad laxos y personal mal capacitado, y advirtieron sobre "problemas sistémicos" en los centros de donación de plasma en todo el país.
Rodiyat Alabede, una estudiante internacional de la Universidad de Winnipeg, de 22 años, murió por un paro cardíaco poco después de donar plasma en octubre de 2025 en un centro operado por la empresa española Grifols. Una investigación inicial de Health Canada no encontró vínculos entre la donación de plasma y su muerte.
Los defensores sostienen que la muerte de Alabede fue el resultado de una combinación de factores, incluyendo la falta de supervisión adecuada y la ausencia de protocolos de emergencia. Señalaron que la joven presentó síntomas de malestar durante el procedimiento, pero no recibió atención médica oportuna.
Grifols, por su parte, emitió un comunicado en el que expresó sus condolencias y afirmó que coopera plenamente con las autoridades. La empresa aseguró que sus centros cumplen con todas las normativas de salud y seguridad.
El caso ha reavivado el debate sobre la regulación de la donación de plasma en Canadá, donde el sistema de salud pública enfrenta críticas por permitir la operación de clínicas privadas de plasma. Organizaciones de pacientes exigen una revisión independiente de los procedimientos y una mayor transparencia en las investigaciones.